sábado 4 de enero de 2020

José Ángel Monteagudo Martínez

(Zaragoza, 31-diciembre-1969)

Secretario de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro.

Director de la revista literaria y cultural BARATARIA, publicación con más de 20 años de antigüedad.

Cursó estudios de Formación Profesional 2º Grado en Salesianos- Zaragoza y de Geografía e Historia en la Universidad de Educación a Distancia.

Miembro de la Asociación Aragonesa de Escritores, asociación con la que participa dando charlas y conferencias. Dirige el blog de los Amigos del Libro, forma parte de diversos jurados literarios, y participa en revistas culturales y literarias de ámbito nacional.

PUBLICACIONES

"Vera de Moncayo. Memoria histórica". Institución "Fernando el Católico", (2005).

"España de Damocles". Poemario. Fardacho Ediciones, (2005).

"ORUÑA". Libros CERTEZA, (2008).

"Ducha escocesa" (Coautor). Libros CERTEZA, (2008).

"Cien Premios Búho". Editorial DELSAN, (2010).

"Tierra Terriblas". Libros CERTEZA, colección Cantela (2012).


Ensayos

"La generación aragonesa poética del 65", Criaturas Saturnianas", (2007).

"Los hermanos Bécquer; la mirada costumbrista", Criaturas Saturnianas, (2008).

"Miguel Hernández; la poética trágica del compromiso. (Inflexión y cardinalidad del poeta), Imán, (2010).

lunes 6 de febrero de 2012

Libro: "VERA DE MONCAYO. Memoria Histórica".
Editorial: Institución Fernándo el Católico (año 2005).

Un libro imprescindible para conocer la historia y las costumbres de la villa de Vera de Moncayo (Zaragoza). Libro con prólogo del escritor José Antonio Román Ledo y que consta de seis partes definidas:
A la vera de:
-la historia (toponimia, escudos, habitantes, alcaldes, Veruela, Oruña...)
-la vida (fuentes, agua, castillo, parroquia, párrocos desde 1546...)
-del surco (Río Huecha, régimen de riegos, campo, cabaña...)
-de la tradición (Motes, Fiestas, Dance, paloteado, los Bécquer...)
-del espíritu (Peirones, la Aparecida, cofradías, Virgen Veruela...)
-de lo popular (Aromas y sabores, la Culeca, leyendas y cuentos...)

Imprescindible anexo de documentos en los que consta:

-Carta de población de Blasco de Huesca (1162)
-Donación de la villa de Vera al monasterio de Veruela por el rey de Aragón, Alfonso II (1172).
-Carta Puebla de Vera de Moncayo (1368).
-Acta de consagración de la iglesia del monasterio de Veruela.
-Bendición de la iglesia parroquial de Vera de Moncayo (1544).


Libro "ORUÑA"
Editorial: Libros CERTEZA, Colección Cantela (2008).

Un relato para intuir el alma que poseen las palabras, descubrir el verdadero valor de las acciones humanas y creer en el poder del corazón. La Oruña celtíbera descansa incólume a los pies del mítico Moncayo, vive en el recuerdo colectivo de un pueblo a través de varias generaciones y destila dos historias paralelas que amparan su presencia en el devenir del tiempo. Leyenda y realidad caminan de la mano alentando la imaginación y alimentando nuestro conocimiento con la cultura como única y particular estación de destino.

domingo 5 de febrero de 2012

Libro: "CIEN PREMIOS BÚHO"
Editorial DELSAN (2010).
Coautor junto a José Luis de Arce.


La Asociación Aragonesa de Amigos del Libro, uno de esos milagros como siempre debidos a un pequeño grupo de personas entusiastas, ha editado un libro que hace historia de los premios que, desde 1993 y hasta el pasado año, han ido concediendo a personas que tienen que ver con el mundo de los libros y en él han destacado por su entrega y generosidad. Coordinado por José Luis de Arce y José Ángel Monteagudo y editado por Delsan, recoge semblanzas y biografías de toda esa legión de escritores y periodistas, ilustradores, editores, impresores, libreros, bibliotecarios, promotores, instituciones, ferias… Algunos nombres tristemente desaparecidos (Inocencio Ruiz, Luis Horno, Alfonso Zapater, José Antonio Román Ledo, Ana M. Navales) y otros ya en el “senado” del grupo (José Alcrudo, Rosario Parada, Rosendo Tello, Joaquín Lomba, y otros), presiden una nómina realmente muy notable. No sobra nadie, faltan aún algunos, y tiempo habrá, esperemos, para cumplir con esos sencillos, simbólicos, oportunos agasajos. Que la sociedad civil sabe, cuando quiere, reconocer bien los méritos (Andalán, 2010).

viernes 24 de diciembre de 2010

Ha muerto un amigo, Ricardo Vázquez Prada


Esta es la noticia que nunca desearíamos escuchar, la de la muerte de un amigo, pero irremediablemente la vida desemboca en esta aparente muerte. Aparente porque Ricardo vivirá en nuestros recuerdos y sobre todo en nuestras conciencias. Hombre de cultura arraigada, humanista con toda la amplitud del concepto y la palabra, hombre amigo de sus amigos, siempre dispuesto a ayudar, a dar y aceptar consejos, enorme periodista, notable escritor, gran persona, y hombre íntegro hasta sus últimas consecuencias.

Nunca imaginé que estaría la nochebuena despidiendo a un amigo cuando todos nos felicitamos y nos deseamos salud y buenos augurios para estos días y el próximo año. Juntos llevamos adelante muchas charlas y proyectos, otras dolorosamente se han quedado en el tintero, pero siempre recordaré su fina ironia, su talante culto y afrancesado, la socarronería de vez en cuando, el humor destilado en cada una de sus conversaciones, el ser y el saber estar...


Nuestra última conversación fue pocos días antes de entrar al quirófano, a raíz de uno de sus libros que reseñé en la revista Barataria, "Un sendero entre las hayas"; " José Ángel, macho, lo has clavado. Eso mismo que escribes en tu reseña es el concepto y el ser del libro, es lo que quería expresar. Cuando quieras hablaremos sobre él en profundidad". Desgraciadamente no ha habido tiempo material. Me habló de escribir un artículo para la última revista de la Asociación Aragonesa de Escritores de la cual era director, "Imán", que se quedó en el tintero y en la que me comentó: "En la línea del que escribiste con Miguel Hernández, que es excelente" y la verdad es que no creo que tuviese tanta excelencia sino que profesábamos ambos un verdadero amor por el poeta alicantino, y por Camus, y por Poe, y por Vian... y por tantos y tantos autores que nos entusiasmaban. Y comentabamos asuntos varios respecto a las revistas culturales desde nuestra posición de directores de Imán y Barataria , revistas culturales del panorama aragonés que intentábamos llevar adelante con dignidad y calidad.
Su última colaboración, además, fue para la revista Barataria de los Amigos del Libro. Versaba sobre el escritor y su compromiso y en él deja claro que el escritor "debe comprometerse, en mayor o menor medida, con las luchas y afanes de su tiempo". Un pequeño orgullo que siempre llevaré dentro.
Y cuántas conversaciones en la noche... Hubo muchas pero recuerdo sobre todo una junto a Gracia Mosteo y Miguel Ángel Yusta en una terraza cercana a la Calle Cádiz, en Zaragoza, entre procesiones de semana santa, disertando sobre lo divino y lo humano, la religión y sus males, el ateismo profeso, la cultura y sus faltas y deberes, la literatura -amor común profesado por todos nosotros- y sus componentes, la presunción y el ego que desembocan en la falta de humildad de muchos personajes del ámbito de las letras, y sobre todo de la amistad... esa que esta noche buena (maldita paradoja) echo en falta mucho más con la pérdida de Ricardo.
Descansa en paz, amigo, allá donde te encuentres. Pero recuerda que siempre estarás junto a nosotros, tus amigos y colegas, en nuestro recuerdo perpetuo. Hasta siempre.

sábado 11 de septiembre de 2010

Otra crítica de Oruña

por José Mª Morales


Habré subido al Moncayo una decena de veces, pasado por Vera el doble, y oído hablar del libro de José Angel Monteagudo unas cuantas. También es curioso que siendo de Zaragoza me haya leído “Oruña” en el Piamonte (Italia). Pero quizás sean esas las características del libro: lo cercano y la poética lejanía. Las crónicas de Apiano, las leyendas populares y los restos históricos se nos ofrecen como justificación de la narración para demostrar que el orgullo, la libertad y el amor no son una invención novelesca, y que aquella sangre lusona todavía corre por Vera de Moncayo.

“Oruña” bien podría ser una trenza de cuatro hilos, que se van doblando uno tras otro para irlo conformarlo, una y otra vez, hasta que al final se ata el cierre para que no se suelte, adornado con un épico broche.

José Angel Monteagudo utiliza tres “puntos G”: Gelán, Gustavo (Adolfo Bécquer) y Gema, tres seres que en tres momentos distintos siguen enamorados de la misma tierra. Lusones, belos y romanos; ahora nos toca a nosotros gestionar su herencia: “Es terrible nacer, pero aquí estamos”.

miércoles 9 de junio de 2010

III CONCURSO NACIONAL DE MINI RELATOS DE LA AAE.

El pasado 9 de junio, en la Biblioteca de Aragón (Zaragoza), tuvo lugar la entrega del premio de Microrrelatos del Blog de la Asociación Aragonesa de Escritores, cuyo galardón recayó en el escritor Diego Chozas.

Al acto asistieron el jurado formado por los escritores; María Frisa, Amadeo Cobas, Miguel Carcasona, Jose Ángel Monteagudo y Ángelica Morales. Manolo Forega, secretario de la AAE, resaltó la masiva participación de la convocatoria. Tras la entrega del premio, se leyó el relato.



sábado 17 de abril de 2010

Jurado literario del II Concurso relatos cortos de la Tertulia Albada

El jurado del II Concurso de relatos cortos que organiza la Tertulia Albada estuvo formado por los escritores de la AAE, Ricardo Vázquez Prada, Emilio Quintanilla y José Ángel Monteagudo.
El 1º. premio fué para Rosa Burguete, también ganadora del I Concurso de Relatos Cortos el año pasado, el 2º premio recayó en Mariano Vara (foto anexa), el tercer premio en Fernando Gracia y el cuarto premio sobre Pilar Burguete. Enhorabuena a los premiados.
Para más información:







sábado 13 de febrero de 2010

Conferencia de José Ángel Monteagudo sobre Miguel Hernández





El pasado 4 de febrero (2010), José Ángel Monteagudo impartió una charla sobre el poeta Miguel Hernández en este año 2010, Centenario del nacimiento del poeta alicantino.


El acto fue presentado por Dª Ana Valdivieso, Presidenta de la Asociación de Mujeres Mª Moliner, entidad organizadora de la conferencia.


José Ángel dio un repaso a la vida y obra del autor, ofreciendo unos interesantes videos además de recitar algunos de los poemas más famosos de Miguel Hernández; "El herido"o las "Nanas de la cebolla", complementaron a la perfección la exposición del escritor aragonés.


El salón de actos de la Casa de la Mujer, lugar donde se celebró la conferencia, estuvo lleno de público. Al final de la conferencia se hicieron comentarios y preguntas al escritor sobre la figura del poeta, y se entablaron interesantes conversaciones sobre una de las figuras literarias españolas más significativas del siglo pasado.
M.C.




miércoles 23 de diciembre de 2009

Entrevista de la Asociación Aragonesa de Escritores a José Ángel Monteagudo


Hoy ha salido publicada en el Blog de la Asociación Aragonesa de Escritores una divertida entrevista que le ha hecho la directora y coordinadora del mismo, Angélica Morales, al escritor José Ángel Monteagudo.

Seguro que vais a disfrutar de la misma y conoceréis aspectos desconocidos del autor que os sorprenderán. A continuación os la ofrecemos.
ASOCIACIÓN ARAGONESA DE ESCRITORES
ENTREVISTA A JOSÉ ÁNGEL MONTEAGUDO
Por Angélica Morales



1-. Así que infancia con los Salesianos, ¿tiene usted alma de mártir? ¿O es que para ser rebelde es necesario abrazar antes una fe de quita y pon?

En realidad toda mi vida estudiantil, excepto la etapa universitaria, anduvo rodeada de curas y monjas; preescolar en las Josefinas, EGB y FP en Salesianos Zaragoza. Uno puede ser rebelde por muchas o por ninguna causa (como el Dean), no creo en la fe como la primera virtud teologal que defiende la iglesia sino más bien la tomo como la acepción de confianza; por eso mi fe no es de quita y pon, sino íntegra en todo aquello que realizo. La misma adolescencia en la mayoría de los casos es la rebeldía pura y así me la tomé yo. También le diré que los curas Salesianos que yo conocí eran de otra pasta que la del cura retrógrado e inquisitorial que suele habitar en muchas sotanas, y si le digo la verdad las únicas tortas que vi en clase y los reglazos que un servidor llevó en las manos fueron de profesores seglares.
También le digo –ya en FP– que quedaba raro escuchar el “Salve” de La Polla Records, y andar a vueltas en un colegio de curas. Creo que al final los extremos se necesitan.

2-. Nos comenta que en su juventud se decantaba por las lecturas imposibles, ¿lo hacía por voluntad propia o para fardar ante sus amistades?. Haga memoria y comparta con nosotros algunos de aquellos libros seductores.

Nunca me costó leer. Cogí el hábito muy temprano y, además de los tebeos de toda la vida (me encantaba el guerrero del antifaz, que aún hoy debe andar combatiendo el mal y a los infieles por Afganistán adaptándose a la época), y los libros clásicos de Verne, Blyton, etc, leía una enciclopedia de apartados (¿Dime por qué?, ¿Dime dónde está?, ¿Dime como funciona?..) que me encantaba y nutría mis ansias de aprendizaje. Empecé a leer clásicos de toda la vida, pero un libro que me cambió de verdad la visión fue “El otro árbol de Guernica” de Luis de Castresana, un libro autobiográfico poco conocido pero que fue Premio Nacional de Literatura por los años 50 y trataba de un grupo de niños vascos trasladados a Bélgica durante la guerra civil, que cuentan sus tribulaciones y vicisitudes. Lo leí con 10 años y comenzó a llevarme a otras lecturas, a interesarme por la historia e intentar comprender –o más bien aprender– que significaba la política, que era aquello de las izquierdas y las derechas.

3-. Ganador de un concurso de guitarra clásica. No me lo imagino a lo Paco de Lucía, fíjese. Ya que estamos en danza musical, confiésenos uno de sus mitos.

Aquello fue corto, tenía 8 ó 9 años (iba a 4º de EGB) y en sólo un año de clases gané el Mª Auxiliadora de mi categoría que se celebraba en el antiguo teatro del colegio Salesiano –donde actualmente están las aulas más nuevas–. A partir de aquello no sé que pasó pero perdí interés y lo dejé, a pesar de la insistencia de mi madre. Mi madre siempre se interesó por los aspectos culturales y es la que me inoculó el gusto por la lectura.
Musicalmente tendría que llenar dos folios para quedarme contento con mis referencias –más que mitos– musicales. He navegado de los Clash a Tchaykowski –como dice Gaeto Mundó en su biografía al desuso– pasando por Boney M, Dr. Feelgood, Stray Cats, Rosendo o Manzanita, escuchado los más terribles grupos punk y hardcore con el pop al uso, grupos heavies, rockers… de todas clases y colores. Fuimos una generación que no le hicimos ascos a ningún tipo de música porque nos tocó una época dorada en la que conocimos a los artistas anteriores y coincidió con la madurez creativa de los grupos del momento (muchos españoles) ahora míticos. Eso sí, siempre me gustó el punto de calidad de las letras por eso adoro a autores como Serrat, Santiago Auserón (Radio Futura), Sabina…

4-. Afirma usted que hubo un tiempo en que se hizo ferviente seguidor de una religión con nombre de boa tropical "Arconadista". ¿A qué Santico le rezaban ustedes? Arroje luz a nuestra ignorancia.

Evidentemente a San Arconada, el mejor portero del mundo por siempre jamás. El único Santo al que he visto, en directo y con mis ojitos, volar a lo infinito, parar lo imposible (aunque por una debilidad allá en París lo clavaron en la cruz del fallo los vocingleros mediáticos deportivos), amar a unos colores (los de su equipo de siempre) por encima de otros (los del dinero), y ser una persona íntegra a pesar de feroces campañas y ataques a su persona. Este sí que fue un mito de nuestra generación y tenemos como deber reivindicarlo en estos tiempos tan mediocres en todo, sobre todo en el “fúrbol”, este “fúrbol” de millones, influencias, camisetas vendidas, sociedades anónimas deportivas (malgastadoras e interesadas), y conversaciones “catedráticas” de barra de bar. Es lo que toca, nuestros abuelos eran de Ramallets, nuestros padres de Iribar, y nuestros hijos son de Iker –el Casillas, no el iluminado de los fantasmas–, nosotros éramos de Arconada. Los guantes de portero eran parte fundamental del equipo diario, junto a los libros, me los enfundaba y al patio a batallar, digo… a parar. Arrasábamos en los equipos de fútbol y a los 14-15 años quedamos campeones de Aragón de escolares.
A los 10 u 11 años yo creía que Arconada era un Dios, luego comprobé que estaban invertidos los factores; Dios era Arconada.
Je, je, creo que me he pasado un poco.

5-. Sin duda es usted una cajita de sorpresas, o un maletín de sport Billy, no sé. Háblenos de su momento "Punk". Amén de la revolución musical y estilística, ¿hubieron cambios en sus gustos literarios?

Pues le diré que sí. Estamos hablando de los 15 a los 20 años, más o menos. Pasé de la lectura meramente narrativa en la que había leído a los clásicos más clásicos; Baroja, Sender, Poe, Dumas, Bécquer, Cela, Valle Inclán, Cortazar, etc., a devorar libros de historia (de Aragón y España, medievales, la guerra civil, el franquismo, la transición…), de movimientos sociales y obreros, de arqueología… lecturas que me sirvieron posteriormente para cursar la Carrera de Historia.
Formar parte de los grupos musicales aumentó mi capacidad a la hora de desarrollar un poco más las letras y adaptar la métrica a los estilos musicales.

6-. También ha coqueteado con la radio en un programa que se llamaba "Sobremesas jamaicanas". ¿Qué tal se le daba el directo?

Eso fue una etapa muy concreta (1987). Tenía 17 años. Se hicieron unos cursos de radio en la Casa de Juventud del Casco Viejo y a raíz de eso se montó una radio pirata; “Onda Vorde”. No tengo ni idea de cómo llegamos a parar allí, supongo que conoceríamos a alguien en los ambientes que nos movíamos y fuimos a una Asamblea (allí todo funcionaba por Asamblea aunque la mitad de los asistentes no hacían ni caso) en la que tras explicar nuestras intenciones, dieron el visto bueno y comenzamos a emitir el programa. Empezamos un amigo (“Zapa”) y yo, aunque al final todo el mundo (demás amigos, compañeros de clase…) se apuntaba a venir, hasta un cura del colegio nos escuchaba todos los miércoles (para que veas tú según con qué curas). Pagábamos una cuota mensual, el “estudio” era una vieja buhardilla del Casco Viejo (calle Temple, si no me falla la memoria) y frente a la mesa de mezclas había un cartel con instrucciones de cómo huir por los tejados a la casa contigua si llegaba la policía (la controvertida y macarral UVE, los de mi edad ya saben de que hablo). Al final vino de verdad el lobo, digo la UVE, y desmanteló el equipo. Cogimos algo de soltura para expresarnos y lo pasamos verdaderamente bien.

7-.Eso de que participó en la "Quebrantahuesos", ¿es verdad o un cuento de calleja?

Tan cierto como que me está entrevistando. Siempre me ha encantado el ciclismo y la bici me servía para evadirme y hacer deporte. Era el contrapunto perfecto para los excesos del lado roquero, una forma de cuidarse un poco y no pasarse.
La famosa “Quebrantahuesos” fue en el 98, cuando “sólo” participaban 3500 personas (hoy día creo que son 10.000) y yo tenía 15 kilos menos en el cuerpo. Fue una etapa de tranquilidad, ya había pasado el furor roquero y me dedicaba más a mis labores literarias y a mi carrera universitaria. Fue un objetivo que me propuse y lo terminé a base de muchos kilómetros recorridos durante todo el año de preparación (¡más de 10.000 kilómetros, hice ese año! Sí, no sobra ningún cero) Tampoco perdonaba las noches con los amigos, pero cuando comenzabas a subir un puerto te recordaba todos los cubatas y cervezas de la noche anterior de forma inmediata e inmisericorde, por lo que decidí controlar la ingesta de brebajes. ¡Qué crueles son las rampas de los puertos de montaña!

8-.Dice que en sus inicios literarios se decantaba usted por los relatos "Sádico-líricos". ¿El orden altera su producto?

Relatos sádico-líricos fue una serie de historias que escribía para que lo leyeran los compañeros de clase. El protagonista era un tío macarra que se metía en mil historias surrealistas y, a su vez, reflexionaba sobre la vida, el mundo… Le puedo asegurar que el orden no alteraba el producto de ninguna manera. Era una época efervescente, cada uno hacía lo que le gustaba, los que dibujaban genial hacían tebeos a los que poníamos el guión, otros organizaban lecturas, otros les tiraba la fotografía, íbamos a conciertos y actos diversos, montábamos nuestros grupos musicales y actuábamos en cualquier sitio…

9- ¿Y de su vena poética, cuándo hablamos?

Pues, ya mismo. Me encanta la poesía, siempre leo algo de poesía, me evade de una forma emocionante y rápida cuando encaro la lectura de algún poemario. Tengo toda la biblioteca poética en el salón de casa, y a veces llego de trabajar y sin cambiarme, me siento en la silla más cercana y releo algún poemario que pillo a mano. Me encantan los clásicos (Machado, el 27, Hernández, simbolistas…), más que los modernos, pero no le hago ascos a ninguno. Bueno… excepto a los poetas de pacotilla, a los ridículos, a los que exponen su verborrea mental inconclusa creyendo que el lector es tonto, además de engañarse ellos mismos. A los que se creen que colgando cuatro pajas mentales en un blog y que les adulen o loen, se es poeta.

10-.La seriedad le permite adentrarse en las entrañas de revistas literarias y comienza la publicación de sus obras más destacadas. ¿De cual de sus criaturas se siente más orgulloso?

Nunca podemos decir de qué hijo nos sentimos más orgullosos. El primero tiene la excelencia de serlo, pero todos los demás aportan cosas igual de importantes; eso es si nos tomamos cada libro como algo serio y que, en teoría, intente aportar algo nuevo a nuestra trayectoria. Me revienta el autor que tiene que editar por sistema porque si no le escuece no estar en la pomada, y me da lástima el que lo tiene que hacer por decreto, digo, por contrato, pues carece de libertad.

11-.Pertenece a la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro y a la Asociación Aragonesa de Escritores. ¿Tanto asociacionismo no le lleva por la calle de la amargura?

Me lleva por otras calles que me son más placenteras; la de la satisfacción de hacer algo que me gusta, la de compartir experiencias o conversaciones con gentes afines a la actividad literaria, la de conocer a otros autores y artistas del panorama cultural, etc Todas esas calles desembocan en la Plaza del Trabajo que es lo que conlleva estar asociado y participar en las actividades y programaciones.
La calle de la amargura la atravesamos cuando se trata de alcanzar la otra plaza principal, la del tiempo que necesitamos para realizar todas esas actividades por amor a la cultura, tiempo que tenemos que repartir o quitarnos de otras actividades. El tiempo es más que oro en estos tiempos que todos marchamos tan atareados y estresados.

12-. Dirige la revista literaria Barataria. Publicítese y díganos lo bien que funciona y lo maravillosos que son sus colaboradores.

Barataria es la revista de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro, de la que soy director desde el año 2007. Intento que sea un producto digno, de calidad, sin sectarismos ni capillicas literarias, ayudando al que empieza para que vea publicado algo de su obra y disfrutando de los colaboradores de altura y ya consagrados que participan con agrado –creo–, y con la certeza de estar editando una publicación de referencia en el ámbito literario (Barataria se edita desde el año 1991). Suelo pedir trabajos inéditos como signo de exclusividad, que sea la seña de identidad de la revista.

13- ¿Qué le queda de ese escritor genial que fue Román Ledo?

José Antonio Román fue un padre, un amigo, una enorme persona, todo un carácter, un escritor fuera de serie que no atendía a modas sino a la calidad de lo expresado, y sobre todo un gran maestro del que aprendí a afrontar “profesionalmente” un trabajo literario, a cuidar las palabras, su riqueza, saber valorarlas y usarlas.
Tuve la suerte y el privilegio de disfrutarlo, de aprender de él, y sin duda crecí como escritor de forma importante y también como persona.

14.- ¿Para cuándo un nuevo libro?

En febrero de este mismo 2010 salé a la luz un libro que he preparado junto a José Luis de Arce sobre los 100 Premios Búho que ha entregado la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro. Un libro arduo que nos ha llevado tiempo y mucho trabajo. Espero que se note el resultado.
Después tengo un trabajo de relatos casi terminado y otro en marcha (una novela).

15-. Un deseo navideño que sea original. Ponga en marcha la imaginación.

Creo que no puedo ser nada original. Que 2010 nos traiga salud a todos; con salud afrontaremos todo cuanto nos venga.


martes 25 de agosto de 2009

Crítica de Oruña, por Luis Borrás, en el Diario del Alto Aragón

DOMINICAL LITERATURA

A los pies del Moncayo
por Luis BORRÁS

23/08/2009

Reconozco que cuando supe que "Oruña" era un novela "de romanos", arqueología y siglos antes de Cristo, me dio pereza. Nunca me han gustado las películas péplum ni me han interesado los restos arqueológicos. Soy un niño de ciudad que se crió con las series americanas de televisión de finales de los setenta y mi interés por la antigüedad no llegaba más allá de las almenas del Castillo de Loarre. En esos yacimientos que pertenecieron a pueblos y civilizaciones desa­parecidas hace miles de años yo sólo veía tapias y teatros ruinosos, piedras por el suelo y columnas que sujetaban aire. Prefería los cromos de la liga de fútbol y Los Ángeles de Charly.

Pero cuando, en el primer párrafo, la novela me situó ante un amplio ventanal desde el que se divisaba una impresionante panorámica del legendario Moncayo, cambié de opinión. Esa montaña y su viento, frío y seco, sí que lo conozco. Y con ese cebo mordí el anzuelo.
Luego, la habilidad de José Ángel Monteagudo para meterme en la historia hizo el resto. Primero me hizo sentir la curiosidad desde la ventana, materializando el pasado en un lugar visible y reconocible en el presente, lo invisible escondido entre las laderas de lo conocido, al alcance de la vista desde la terraza de casa, un misterio escondido en un lugar al que se puede llegar andando. Después me lo presentó desde los ojos de una niña, volviendo mi mirada inocente, haciéndome recuperar aquella forma de ver las cosas, aquella edad cuando la imaginación era capaz de transformar nuestra bicicleta en el caballo de un caballero medieval y a una cañapita en una poderosa lanza. "Oruña" pasó de ser una historia que hablaba de ruinas y piedras, pueblos desaparecidos y nombres extraños a convertirse en una historia de batallas y tesoros ocultos. Aventuras, batallas, héroes, guerreros y tesoros. Una oferta imposible de rechazar.
Y mi imaginación de niño pasó del recuerdo de los romanos de Semana Santa y los dibujos de "Asterix en Hispania" a "Espartaco" y el desafío de los esclavos a Roma, para acabar en la batalla inicial de "Gladiator" y el grito de Libertad de Mel Gibson en"Braveheart".

Y así, mezclando fantasía y realidad, pasado y presente, José Ángel Monteagudo me contó la aventura de un poblado celtíbero que es parte de la historia viva de la pequeña villa de Vera de Moncayo. Monteagudo cuenta la historia como un profesor que se enfrenta a una clase de adolescentes apáticos. Hábil y apasionado, mezclando arqueología y epopeya, conquista su interés partiendo de una leyenda oral que habla de un fabuloso tesoro enterrado en el monte dentro de una piel de toro que jamás se ha encontrado. Y, de la mano de personajes contemporáneos con los que nos podemos identificar, nos llevará caminando con el recuerdo de Bécquer hasta las ruinas de la antigüedad. Y desde allí, sentado en una tapia de piedra ruinosa, levantará con sus palabras los muros y fosos de "Oruña", y nos contará la historia de un pueblo y un guerrero celtíbero, nos hablará de impuestos, esclavitud y propiedades requisadas, minas y posesión, orgullo y tierra, rebelión y guerra a muerte. Victorias, traiciones, destrucción y derrota.
Y conseguirá los dos propósitos con los que escribió el libro: alentar la imaginación y alimentar nuestro conocimiento. Oruña sigue allí, a los pies del Moncayo.

Aquí tenéis la noticia en el Diario del Alto Aragón digital. Pinchad sobre el enlace para verla.







* En la foto superior carteles indicativos de la situación del cerro.
*En la foto inferior el viajero ha llevado el libro a las mismas entrañas del poblado de Oruña. Al fondo el pueblo de Trasmoz.

viernes 19 de junio de 2009

"Oruña" en Aragón Radio, por Javier Bona

El amigo Ignacio Javier Bona, experto en turismo y patrimonio, y gran estudioso de la zona del Moncayo, recomendó mi libro "Oruña" en el programa de Aragón Radio, "Lo que nadie sabe".

Gracias por su recomendación y por sus palabras, algunas de las cuales reproduzco aquí:

Javier Bona: "José Ángel Monteagudo, ha conseguido crear un trabajo ameno, superbonito y divertido, para conocer la vida de aquellos celtíberos del Moncayo que vivían en aquel cerro en una ciudad espléndida, con muralla con calles, con casas, y que se dedicaban al cultivo de los campos, a hacer cerámica, tenían alfarería muy interesante, muy bonita, con torno. Tenían algo fantástico que eran unos tejidos maravillosos, pero hicieron algo muy especial que era el hierro del Moncayo, utilizarlo para hacer las mejores armas que se hicieron en aquel momento..."

Locutor: "Hay que decir y según las palabras del propio autor que está basado en textos romanos con lo cual, es realmente un documento histórico importantísimo."

Javier Bona: "Es histórico y a la vez, a partir de esos pequeños y poquísimos datos de las fuentes que ganan -no de los celtíberos de los que no tenemos fuentes-, construye un relato que nos mete en ese mundo, y la verdad que merece la pena disfrutarlo."

Para escuchar la sugerencia en el programa de Aragón Radio, pinchad en el enlace de abajo:

jueves 18 de junio de 2009

Conferencia de José Ángel Monteagudo en Vera de Moncayo

Incluido en los actos que organizó el Centro de Educación de Adultos "El Pósito" de Tarazona, José Ángel Monteagudo ofreció una conferencia, el pasado día 11 de junio, en el pabellón de Vera de Moncayo ante un auditorio de más de 170 personas.
Antes abrieron fuego "Alam Folk", grupo de folk aragonés, que ofrecieron un magnífico recital con un sonido realmente impecable.

Tras su actuación, le tocó el turno al escritor y conferenciante, José Ángel Monteagudo, que ofreció una completa y amena charla sobre los celtíberos, su cultura y su significación en estas tierras del Moncayo. José Ángel demostró su intenso conocimiento de la historia, recalcando los hechos que sucedieron por tierras del Moncayo y el interés por el poblado de Oruña. Estos comentarios generales, le llevaron a hablar de su último libro "Oruña", de como se pergeñó, y explicando diversas fases del mismo.

La conferencia se encuadraba dentro del proyecto "Bibliotecas viajeras" que el mismo Centro de Adultos "El Pósito", a iniciativa de su directora María J. Lahuerta, llevaron a cabo ese día por la Comarca. Por la mañana, los excursionista, visitaron el Centro de interpretación, el monasterio de Veruela, el museo del vino, y por la tarde se hizo entrega de los premios de un concurso de relatos que se llevó a cabo dentro del Proyecto "Bibliotecas Viajeras", en el que participaban gentes del mismo centro de adultos. Se entregó un diploma y el libro "Oruña" a cada uno de los participantes.


Los asistentes disfrutaron de todos los actos y quedaron entusiasmados con la amena y didáctica charla final de José Ángel. Al final de la misma el autor firmó los numerosos ejemplares de su libro que le a cercaron, dedicando agradables comentarios a cada una de las personas que se acercaron a charlar con él.

El autor nos comentó que presentará "Oruña" en Vera en breves fechas para que los vecinos y amigos suyos, disfruten del libro y de esa historia común a todos los habitantes de estas tierras del Moncayo.
M.C.
* En la fotografía inferior el grupo Alam Folk.

viernes 1 de mayo de 2009

Conferencia de José Ángel Monteagudo sobre "Edgar Allan Poe"



El pasado jueves, 30 de abril, José Ángel Monteagudo impartió una conferencia en la "Casa de la Mujer" sobre el escritor Edgar Allan Poe.

La conferencia llevaba por título "Las mujeres de Poe" y versó sobre la impronta de Poe en su obra literaria, tanto en prosa como en verso, y su particular relación con el género femenino. Presentó al conferenciante y escritor, la presidenta de la Asociación de mujeres Mª Moliner, Dª Ana Valdivieso que realizó una breve exposición sobre la biografía literaria de Monteagudo. José Ángel explicó la azarosa vida del escritor y las sucesivas relaciones sociales mantenidas con mujeres que significaron algo en su vida. A su vez fue analizando sus creaciones literarias prestando particular atención a aquellas referidas a las féminas. Relatos como "Ligeia", "El retrato oval", "Eleonora", "Berenice" y "Morella"; o poemas como "El cuervo" o "Annabel Lee", fueron algunos de los referentes femeninos que tomó el autor para su explicación y desarrollo.

La exposición estuvo acompañada de una presentación de diapositivas y de videos. Al final de este artículo os ofrecemos dos videos de referencia al autor norteamericano. En primer lugar el famoso y tétrico poema "El Cuervo" que tanta fama mundial le reportó; y después el video del poema "Annabel Lee", musicado por Radio Futura.

La conferencia ofreció un gran nivel y la gente disfrutó con uno de los autores literarios referentes de más importancia para generaciones de todos los tiempos.




miércoles 29 de abril de 2009

Homenaje a Román Ledo en Zaragoza

El mundo de las letras aragonesas recuerda y homenajea al escritor oscense Román Ledo cuando se cumple el segundo aniversario de su muerte.

Recuerdos y gaseosa

Con la proyección de "Gaseosas de papel", una lectura dramatizada de varios de sus textos, el mundo de las letras zaragozanas homenajeó ayer en la Biblioteca de Aragón al escritor José Antonio Román Ledo. El oscense, fallecido el 23 de abril de 2007, fue recordado con emoción y cariño por José Luis Corral y Javier Aguirre (ambos representantes de la Asociación de Escritores de Aragón, que preside el primero), Feliciano Llanas (presidente de la madrileña Asociación Cultural Conde Aranda) y su yerno, el escritor José Ángel Monteagudo (que también acudió en nombre de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro, de la que es secretario general).

Corral rememoró una conversación que tuvo con el homenajeado poco antes de su muerte: "Estábamos en Salou, donde éramos vecinos, y me habló de sus viajes por Tarragona porque iba a hacer una guía. Lo recuerdo explicándomelo todo con unas ganas de vivir tan extraordinarias que es con esa imagen suya con la que quiero quedarme".
El autor de "El salón dorado" añadió que Román Ledo era "un ser entrañable que sentía la escritura como una necesidad vital": "si se hubiera dedicado a ella de una manera más profesional, sin que se entienda mal esta palabra, su obra sería más prolífica", matizó.

"Gaseosas de papel" fue grabado por la Asociación Conde de Aranda el 6 de octubre de 2007 en Madrid, bajo la dirección de Ángel García Suárez. Como explicó Feliciano Llanas, es un espectáculo teatral basado en textos de los tres últimos libros del homenajeado; "Repertorio de engaños", "Gaseosas de papel" y "Yogur griego". La obra está dividida en tres escenarios: a la derecha, un abuelo opresivo y su nieta representando la cotidianeidad; en el centro, dos presentadores de informativos que parodian las contradicciones de la sociedad; y a la izquierda, el idealismo, reflejado en el heterónimo de Román Ledo, "Juan Campasolo". Su humor es tan irónico -especificó Llanas- que a los actores en los ensayos les costaba concentrarse porque les entraba la risa".

Monteagudo quiso resaltar una frase que José Antonio le dijo una vez a su esposa, Mª Elena Sanjuán: "No sabes la cantidad de amigos que tengo yo". "En actos como este se constata que no se refería solo a la cantidad, sino también calidad. Él se involucraba al máximo, tenía una fortaleza increible y no se dejaba influenciar por las modas. Por eso su obra perdurará en el tiempo", recalcó.

En el acto en el que se recordó a Ledo también estuvieron la viuda del homenajeado, sus hijas Marta y Ana, sus nietas, Ángela y Gema, su hermano, Santiago Román (también escritor), el editor de sus cuatro últimos libros, José Vicente Zalaya, y autores como Miguel Carcasona, Mª Pilar Callizo, José Luis de Arce, Luciano Varea, Jesús Cáncer, Luis Bazán o José Mª Serrano.

HELGA MARTÍNEZ

*Publicado en Heraldo de Aragón (Miércoles, 29 de abril, 2009)

lunes 27 de abril de 2009

Premios Búho 2009

La Asociación Aragonesa de Amigos del Libro, de la que es secretario D. José Ángel Monteagudo, entregó sus Premios Búho 2009 en la Biblioteca de Aragón.

El acto se desarrolló en el Salón de Actos y los premiados fueron: D. José Mª Barceló, Dª Carmen Serna, D. Alfonso Fernández, Dª Ana Ubé, Librería "Los portadores de sueños" (regentada por Eva Cosculluela y Félix González), y D. José Luis Orós.


D. José Ángel Monteagudo leyó la glosa dedicada a la librería "Los portadores de sueños", una glosa que destaca la calidad de la librería premiada con una impronta literaria muy característica.

A continuación ponemos el enlace en el que Monteagudo lee el texto en el acto de entrega de los Premios y reproducimos la glosa en homenaje al Premio de la Librería "Los portadores de sueños".





PREMIO BÚHO 2009
A LA LIBRERÍA “LOS PORTADORES DE SUEÑOS”


“En todas las profecías está escrita la destrucción del mundo.
Todas las profecías cuentan que el hombre creará su propia destrucción.”

Aún escucho llorar al lagarto y la lagarta “lorquianos” ataviados con delantalitos blancos, o visiono los mundos del principito, de Saint Exupery, sobrevolando mi imaginación. Todavía me calo en la piel de Jim y siento la heladora presencia del ciego portando “la mota negra” en la posada del “Almirante Benbow” protagonizando la Isla del Tesoro, me siguen llegando los ecos de los aceros de Dick Turpin y D´Artagnan, o las aventuras de los viajes de Verne….Más tarde abracé los cronopios de Cortazar, los versos de Vallejo, ese Quijote universal, y muchas, muchas páginas que formaban un horizonte afable e infinito. Todos esos protagonistas, todos esos autores, han formado –y forman– parte de mis sueños más profundos, aquellos que salieron de las páginas de un libro.Portar los sueños es una acción meritoria, los libros la llevan como abanderada de sus páginas y, sin duda, una librería entera es el mundo de los sueños con mayúsculas. Tampoco sabría decir quien porta más sueños a sus espaldas si esos libros referidos o los amigos que los cuidan … bien lo saben Eva Cosculluela y Félix González, capitanes de este Nautilius particular, cuidadores y amigos de esos “portadores de sueños”.

Sabemos que ese nombre, parte de su vida, su librería, proviene de un mirífico y emotivo poema de la nicaragüense Gioconda Belli, un poema definitivo que sin duda se mimetiza con la andadura de esta acogedora y particular librería.

“Eran felices en su mundo de azúcar y viento
y de todas partes venían a impregnarse de su alientoy de sus claras miradas
y hacia todas partes salían los que habían conocidoportando sueños
soñando con profecías nuevas...”


Disfrutar una librería no es, sin duda, amontonar libros en unos anaqueles bajo diversas denominaciones y clasificaciones. Estar al frente de una librería debería ser una labor motivadora y enriquecedora, generalmente vocacional, vocación que da vida y en algunos casos; permite vivir. Multitud de veces, tristemente, no es así, desprestigiando la labor profesional de las verdaderas librerías y de los grandes libreros; aquellos que aman y amaron a los libros. Félix y Eva los aman de corazón; dicen quien bien los conoce, que tras el cierre y hasta la madrugada hablan con sus libros, se escuchan murmullos en la intimidad disfrutando de su territorio común, y se aceptan compartiendo mutuas experiencias.
Y cuando te encuentras en un mar convulso de economías caníbales en las que el pez grande acaba con el chico, encontrar tu isla inexpugnable en el medio del océano aunque avistes los tiburones –cuales siniestras profecías– bien cerca, te hace sentirte seguro de ti mismo. Así deben sentirse nuestros amigos Eva y Félix en su generosa isla de la calle Blancas, 4. Isla frente a los tiburones, pero tierra afable y receptiva a la comunicación, a la lectura, a esa idea común de libertad que proporcionan sus huéspedes.


“Así fue como proliferaron en el mundo los portadores de sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías habladoras de catástrofes.
Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías,
dijeron que sus palabras eran viejas
-y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso es antigua en el corazón del hombre–,
los acumuladores de riquezas les temían
y lanzaban sus ejércitos contra ellos...”

Los portadores de sueños llevan 4 años entre viento y marea, adoptando nuevas propuestas que den validez al orgullo de ser librero, activando culturalmente esa parte literaria del gusto por lo bien editado, por lo bien escrito, sin deber ni rendir pleitesía a nadie que no lo merezca, actitud tan emborronada en los últimos años (podríamos hablar de otro canibalismo sectorial; editoriales que nos machacan con nombres mediocres, grandes firmas que imponen sus ediciones, propaganda y promoción de autobombo indecente a golpe de talonario, etc). Importantes son sus iniciativas y originales propuestas; el premio de los niños (en el que un jurado compuesto exclusivamente por almas primigenias, votan al mejor libro del año), el disfrutar de un café entre lecturas en la misma tienda, ver las novedades de sus majestades, los libros, ocupando la chaise longue que domina el escaparate, las charlas con Félix y Eva a pie de texto, o la vuelta de las presentaciones literarias a los orígenes, a las librerías en primera persona –quizá de donde nunca debieron salir– son algunas de sus señas de identidad características.

Cuando entro en “Los portadores de sueños” traspaso su umbral con la ilusión de hallar buenos libros, o mejor aún, que me los ofrezcan de viva voz, y que me expliquen “humanamente” un argumento válido, interesante, que active mis neuronas y me haga disfrutar posteriormente con su lectura. Parafraseando el poema de Belli; los portadores de sueños conocen su poder y cultivan jardines de sueños. Así son Eva y Félix, así se sienten, y a ellos les toca “engendrar una generación de amadores y soñadores”. Niños y mayores nos encontramos en sus manos –responsabilidad seria y sabia–, nos guiamos de su saber literario. Conversar con aquellos que antes lo han hecho con sus propios libros, no tiene precio.

Pero amigos míos, no sólo entro con la intención de ese encuentro literario sino con la certeza de que disfrutando de un aromático café en la planta superior, me encuentre algún día con el mismo Auguste Dupin y me explique las pesquisas de la rue Morgue en primera persona, o con su padre literario, el señor Poe y charlemos sobre su creación o, por qué no, de su azarosa y complicada vida social. Es la grandeza de los libros; llevan implícitos sueños, y ellos nos acercarán historias lejanas que podremos abrazar como personales y cercanas.
Se lo escuché a un amigo hace un tiempo; me gusta soñar porque es vivir otra vida que nunca viviría. Añadiría; nos gusta leer porque así hemos vivido multitud de nuevas vidas que de otra manera nunca hubiésemos disfrutado, sufrido o amado.
Y sin duda, Eva y Félix, estos tenaces “portadores de sueños”, nos ayudarán día a día a conseguirlo. Que la vida y la literatura les guarde de esas profecías destructoras y de los malos augurios.

“Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arco iris
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto,
sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las profecías.”

Enhorabuena a “los portadores de sueños” por este merecido Búho 2009.

José Ángel Monteagudo
Escritor y Secretario de Amigos del Libro.