Desde el año 2005, publicación de su primer libro de ensayo histórico, dedica una parte de su obra a su labor como historiador e investigador aportando interesantes obras en este campo. Como narrador se revela como un autor brillante e imaginativo, un escritor
reconocido por su clase literaria y que siempre
dota a sus obras de calidad y de una prosa de sentido lírico, cuidada y
densa, buscando las palabras exactas para el momento narrativo adecuado. En su faceta poética destacan sus poemas de fuerte conciencia social con un aroma metafísico y de reflexión sobre el mundo que vivimos.
Con “VERA DE MONCAYO. Memoria Histórica”, editado por la Institución Fernando
el Católico (2005), inicia una brillante trayectoria en el mundo literario. Una obra historiográfica de más de tres años de intenso trabajo de archivo y recopilación de documentos. Un
libro en el que confluyen ensayo y narración, una obra imprescindible para
entender las tradiciones e historia del pueblo moncaino y que ofrece esenciales documentos de archivo [Carta de población de Blasco de Huesca
(1162), donación de la villa de Vera al monasterio de Veruela por el rey de
Aragón, Alfonso II (1172), carta Puebla de Vera de Moncayo (1368), acta de
consagración de la iglesia del monasterio de Veruela, bendición de la iglesia
parroquial de Vera de Moncayo (1544)], un libro que demuestra la importante
capacidad del autor para crear obras que conllevan calidad y dedicación.
Con
su libro “ORUÑA” (2008), el autor nos lleva a los territorios brumosos de
Iberia donde celtíberos y romanos luchan enconadamente, unos por defender su
territorio y los otros por conquistarlo. El autor traza dos historias paralelas y se sirve de las crónicas del historiador romano Apiano para hilvanar una bella historia con un final épico, todo ello trufado con los poemas (de aroma arcaizante) que cita el protagonista y con importantes datos sobre el yacimiento celtíbero.
Cita en una de sus críticas el escritor Luis Bazán Aguerri: "En Oruña no se ha construído una novela histórica, no. En Oruña, de la historia, se ha contado otra historia; la desconocida tras siglos de olvido; ese olvido que encamina y empuja a cometer continuamente los mismos errores. El acercarnos a los hechos partiendo de tres puntos distintos (con el punto de vista del narrador serían cuatro), logra José Ángel Monteagudo una obra en relieve al superponer los planos en un complejo diseño arquitectónico (que parece sencillo, pero no lo es), además de cuidar (como si dirigiese una pieza teatral), el movimiento secundario del que no se habla, pero que está ahí, dándole perspectiva incluso al paisaje, porque no debemos olvidar que, como buen conocedor del paisaje preromano donde transcurre la obra, se convierte en el cicerone ideal y nos sube y nos baja por laderas inaccesibles y nos hace beber del agua fresca de los manantiales del Moncayo (mil veces hollado y siempre virginal), nos pasea por las calles de la Oruña perdida y nos muestra por unos instantes el marco Becqueriano con la inconfundible Cruz Negra, y vislumbramos con él los viejos bosques ya desaparecidos.
Hay un aspecto que debe destacarse en ORUÑA: los ensamblajes de las distintas partes. No podemos usar aquí el lenguaje informático de cortar y pegar porque sería quitarle valor a lo que realmente ha conseguido el autor. Es mucho más correcto decir que ha usado el bisturí con precisión. Ha terminado cada apartado en el punto exacto. Y ha cosido nervios, venas y masa muscular donde y como se debe hacer, conectando, así, la realidad a la ficción lejana, y la ficción lejana a la ficción cercana: todo un logro. Bosquejo de ensayo, novela corta y narración brevísima; un tres en uno que facilita el conocimiento e invita a saber".
Cita en una de sus críticas el escritor Luis Bazán Aguerri: "En Oruña no se ha construído una novela histórica, no. En Oruña, de la historia, se ha contado otra historia; la desconocida tras siglos de olvido; ese olvido que encamina y empuja a cometer continuamente los mismos errores. El acercarnos a los hechos partiendo de tres puntos distintos (con el punto de vista del narrador serían cuatro), logra José Ángel Monteagudo una obra en relieve al superponer los planos en un complejo diseño arquitectónico (que parece sencillo, pero no lo es), además de cuidar (como si dirigiese una pieza teatral), el movimiento secundario del que no se habla, pero que está ahí, dándole perspectiva incluso al paisaje, porque no debemos olvidar que, como buen conocedor del paisaje preromano donde transcurre la obra, se convierte en el cicerone ideal y nos sube y nos baja por laderas inaccesibles y nos hace beber del agua fresca de los manantiales del Moncayo (mil veces hollado y siempre virginal), nos pasea por las calles de la Oruña perdida y nos muestra por unos instantes el marco Becqueriano con la inconfundible Cruz Negra, y vislumbramos con él los viejos bosques ya desaparecidos.
Hay un aspecto que debe destacarse en ORUÑA: los ensamblajes de las distintas partes. No podemos usar aquí el lenguaje informático de cortar y pegar porque sería quitarle valor a lo que realmente ha conseguido el autor. Es mucho más correcto decir que ha usado el bisturí con precisión. Ha terminado cada apartado en el punto exacto. Y ha cosido nervios, venas y masa muscular donde y como se debe hacer, conectando, así, la realidad a la ficción lejana, y la ficción lejana a la ficción cercana: todo un logro. Bosquejo de ensayo, novela corta y narración brevísima; un tres en uno que facilita el conocimiento e invita a saber".
Más reseñas de reconocidos autores
literarios (Luis Bazán, Gracia Mosteo, José Luis Arce, Marín Uriol, Luis Borrás), certifican
la calidad e interés de este libro.
Participa
en la antología “DUCHA ESCOCESA” (2008), libro dedicado a la memoria del
escritor Román Ledo. Elabora
(junto a José Luis de Arce) el libro “CIEN PREMIOS BÚHO” (2010), un arduo
trabajo que recoge los cien premios dados por la Asociación Aragonesa
de Amigos del Libro desde su creación hasta el año 2009, incluyendo la glosa
que se leyó en su día para la entrega del galardón así como una breve reseña
del autor o institución que recibió el premio.
Es
autor del comprometido poemario-plaquette “ESPAÑA DE DAMOCLES”(2004), que intenta aportar
una visión general de España y sus gentes. España como palabra desvirtuada y
“país de países” de alma errante, y sus gentes como catalizadoras de sus males
y virtudes. Autor de los celebrados ensayos: "La generación poética
aragonesa del 65" (2007), "Los hermanos Bécquer; la mirada
costumbrista"(2008), "Miguel Hernández; la poética trágica del
compromiso (inflexión y cardinalidad del poeta)"(2010).
Comprometido
con la cultura y el ámbito del libro, entra a formar parte de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro colaborando con sus miembros en las diversas actividades
que se llevan a cabo, siendo elegido Secretario General de la misma en el año
2004, cargo que desempeña durante 14 años. Actualmente forma parte de su Junta Directiva.
Director de la revista cultural y literaria aragonesa BARATARIA (desde el año 2007 hasta el año 2018) , publicación con más de 35 años de antigüedad a sus espaldas.
Director de la revista cultural y literaria aragonesa BARATARIA (desde el año 2007 hasta el año 2018) , publicación con más de 35 años de antigüedad a sus espaldas.
La
aparición de su libro “TIERRA TERRIBLAS” (2012), editorial Certeza, fue celebrada
como una de las sorpresas literarias de la temporada, narrativa apartada de la previsibilidad y que nos enseña nuevos caminos. Un libro imaginativo y brillante abierto al
humanismo como concepto y al pensamiento como valor, de imprescindible lectura. Un libro arriesgado en el fondo y en la forma; no se trata de una narración lineal al uso sino que imbrica sucesivos relatos que utilizan como nexo entre ellos una idea, un pensamiento o una reflexión, utilizando un escenario o territorio común.
Destaca del mismo el escritor Javier Aguirre: "la sutileza del espíritu, la capacidad de sorpresa, la magia de la palabra y de la sugerencia. Es un libro para las ocasiones que permiten llegar al fondo de las cosas, de su significado, de su compleja simplicidad. Los cuatro caminos para alcanzar el sentido de lo absoluto confluyen en el sendero que va de la Ciudad Niebla a Puerto Valdorno, emblemáticos destinos para quien aspira a un disfrute de la literatura de gran calado, aquella que da espacio al humor inteligente, a la referencia erudita, al gozo vital".
Reseña el escritor y crítico literario Gracia Mosteo: "Un libro donde los fantasmas de Vázquez Prada, Pío Baroja, Bob Dylan o Román Ledo, deambulan por los caminos de un mundo de papel e ironía arrastrando sus bolas de hierro y filosofando en zapatillas sobre la vida y su espejo cóncavo, la literatura. De esta forma, cuando abrimos el libro entramos en un mapa ensoñado donde no falta la emisora de radio, el café (Puerto Valdorno), su periódico (Diario de las Terriblas), la música (el rock & roll), su circo literario y hasta sus corridas no precisamente de toros, pero tampoco de las otras, que no hace falta ser sicalíptico sino imaginativo; un plano, decía, lleno de trampantojos, simulaciones, pirados y farsantes, que el autor y sus personajes (los agriescritores) transitan y desenmascaran a golpe de disparate, paradoja y contrasentido; un mapa narrativo y conceptual pero también heterodoxo, sin trama ni argumento, dibujado en dobladillos que son compartimentos estancos como aquellos mapas de piratas en trozos; un libro delirante que es narración, ensayo e incluso a veces poesía".
Destaca del mismo el escritor Javier Aguirre: "la sutileza del espíritu, la capacidad de sorpresa, la magia de la palabra y de la sugerencia. Es un libro para las ocasiones que permiten llegar al fondo de las cosas, de su significado, de su compleja simplicidad. Los cuatro caminos para alcanzar el sentido de lo absoluto confluyen en el sendero que va de la Ciudad Niebla a Puerto Valdorno, emblemáticos destinos para quien aspira a un disfrute de la literatura de gran calado, aquella que da espacio al humor inteligente, a la referencia erudita, al gozo vital".
Reseña el escritor y crítico literario Gracia Mosteo: "Un libro donde los fantasmas de Vázquez Prada, Pío Baroja, Bob Dylan o Román Ledo, deambulan por los caminos de un mundo de papel e ironía arrastrando sus bolas de hierro y filosofando en zapatillas sobre la vida y su espejo cóncavo, la literatura. De esta forma, cuando abrimos el libro entramos en un mapa ensoñado donde no falta la emisora de radio, el café (Puerto Valdorno), su periódico (Diario de las Terriblas), la música (el rock & roll), su circo literario y hasta sus corridas no precisamente de toros, pero tampoco de las otras, que no hace falta ser sicalíptico sino imaginativo; un plano, decía, lleno de trampantojos, simulaciones, pirados y farsantes, que el autor y sus personajes (los agriescritores) transitan y desenmascaran a golpe de disparate, paradoja y contrasentido; un mapa narrativo y conceptual pero también heterodoxo, sin trama ni argumento, dibujado en dobladillos que son compartimentos estancos como aquellos mapas de piratas en trozos; un libro delirante que es narración, ensayo e incluso a veces poesía".
Muchos autores y críticos han certificado la importancia y valor de este libro (Javier Aguirre, Cancer Campo, Gracia Mosteo, Lozano Gari, Mª Dolores Tolosa...)
En el año 2014 el autor publicó dos nuevos libros. "Rock the casbah", escrito al alimón junto al escritor José Mª Serrano, nos sumerge en una sugerente lectura y nos traslada a acciones y mundos que surcan los escenarios atemporales de la imaginación. La historia nos impregna de los aromas literarios de Bécquer y Wilde en un libro basado en los valores de la amistad que se finaliza magistralmente con un sorpresivo final.
"El pentáculo francés", escrito entre cuatro escritores (junto a Javier Aguirre, Luis Bazán y Raúl tristán), cultiva el arte del inicio, la continuidad y la conclusión partiendo de la inspiración ajena, utilizando un método de trabajo compartido y en el que los autores se retan recíprocamente a imaginar, a sugerir, a deducir y a seducir. Son cuatro relatos que comparten Francia como escenario común: cada cual comenzaría uno de los relatos, continuaría dos y acabaría otro. El carácter enigmático, sorpresivo, misterioso y críptico de las historias generarán el título del libro; el pentáculo francés.
Con el poemario "La herida" (Editorial Teleo), publicada en 2016, el autor se revela como un poeta de nivel en el que expresa su conciencia crítica a través del protagonista. Un poemario desarraigado y de sórdida belleza, atormentado, de fuerte carga emocional, siguiendo la estela de los simbolistas franceses a modo de homenaje. Versos en los que afloran los sentimientos encontrados, la angustia, el dolor y sus fantasmas de manera permanente. El prólogo es del poeta Ángel Guinda, el epílogo de F.J. Aguirre y las ilustraciones del artista Javier Tramullas (láminas a tinta china y de colores). La edición se agotó en poco tiempo por lo que en la actualidad este libro se encuentra agotado y descatalogado. Ante el éxito de la publicación se decidió abordar una nueva edición ampliada y bilingüe español-francés que se prepara para el año 2018.
En el año 2018 el autor publica "El puñal y la herida"/"Le poignard et la blessure" un poemario en edición bilingüe español-francés. Se amplia el número de poemas y se hace una introducción con el pequeño manifiesto "La belleza en la tormenta/La beauté dans la tourmente" todo ello traducido por la catedrática de lengua y literatura Maïté Blasco, residente en Montauban, Francia. Se respetan las ilustraciones del artista Javier Tramullas (ampliadas a igual número que el de poemas), el prólogo de Ángel Guinda y el epílogo del escritor Francisco Javier Aguirre;"La danza de los demonios".
En la sinopsis del mismo reza; "La reflexión sobre nosotros mismos y lo que nos rodea es lo que nos hace
personas. La humanidad requiere de nuestros gestos derivados de esos
pensamientos. En “El puñal y la herida”
el atormentado protagonista pondera su oscuro devenir entre esas reflexiones y
sus preguntas, atravesando las emociones del lado feliz al lado oscuro de la
vida, canalizando la angustia y el dolor
íntimo hacia un paralelismo común con el mundo que vivimos. De Montauban, la
ciudad tranquila, a la luminosa y eterna París, donde el hotel Montreal surge
entre sus sombras como refugio del poeta ante tanto tormento interior e
iniquidad colectiva, se plasma el tránsito de nuestras miserias y esperanzas".
El reconocido poeta Ángel Guinda, Premio Aragón de las Letras en 2011, es el autor del prólogo: “Unas palabras de compañía”:
"El poeta, individuo antes que ciudadano, produce
máscaras. Esas máscaras son los poemas.
Hay una poesía amable, que nos roza y se va.
Otra que recorremos en su belleza aséptica,
impune. Otra más que, al leerla, nos lee y nos
escribe (nos funda); nos inquieta, nos marca y
atraviesa el pensamiento.
A esta última se acerca la que aquí nos ocupa.
Su autor confiesa: "hoy la tormenta ha estallado
en mi cabeza" y entona las lamentaciones de
quien cree haber llegado tarde a su propia vida.
En París, "capital del dolor" para Paul Éluard,
sangra La herida de estos versos entre las
sombras fantasmales de Rimbaud, Lautrèamont,
Artaud...
La ciudad se endemonia, se vuelve cementerio en
José Ángel Monteagudo como Madrid fue
cementerio para Larra.
Desde París certifica el poeta nuestra condena a
resistir en un mundo que nos recuerda el origen
torcido de la condición humana.
Lo hace cargado de amargura, que es fuente de
conocimiento. Y descarga su conciencia crítica
con expresionismo torturado, realismo existencial,
urbano, nihilista."
En el año 2022 publicó el ensayo "Dances y Auroras de Vera de Moncayo" por la Institución Fernando el Católico. Una obra de varios años de trabajo que estudia a conciencia todo lo relativo a esos elementos históricos y etnográficos tradicionales de la villa vereña. Ese mismo año 2022 participa en la obra "De propio por Aragón" (Libros Certeza) aportando un relato en el que refleja el sentimiento que lleva implícito el Dance en cualquier pueblo de Aragón.
En el año 2025 ha colaborado en el libro "Invierno" (ÓNIX Editor) junto a varios autores y se espera la publicación de un nuevo ensayo histórico con la Institución Fernando el Católico.
OBRAS
Ensayo histórico- Obras historiográficas-Etnografía:
·
“Vera de Moncayo. Memoria Histórica”. (Institución Fernando el
Católico, 2005).
* "Dances y Auroras de Vera de Moncayo" (Institución Fernando el Católico, 2022).
* "De la divinidad celta Brigid al sincretismo cristiano de santa Brígida y su singular advocación en Vera de Moncayo" (próxima publicación en Institución Fernando el Católico).
* "La Oruña: historia y cultura celtibérica en Vera de Moncayo", Institución "Fernando el Católico", colección Actas (2025).
Ensayo literario:
·
“Los hermanos Bécquer; vecinos de Vera [de Moncayo]. La mirada costumbrista en los parajes de una villa aragonesa”, Criaturas saturnianas (2008)
·
“Miguel
Hernández: La poética trágica del compromiso (inflexión y cardinalidad del poeta), Imán (Asociación
aragonesa de escritores) (2010).
* "Manuel Pinillos (1914-1989): la poética del desarraigo existencial", Imán (Asociación Aragonesa de escritores) (2014).
* "Manuel Pinillos (1914-1989): la poética del desarraigo existencial", Imán (Asociación Aragonesa de escritores) (2014).
Narrativa:
·
“Tierra Terriblas” (Libros Certeza, 2012).
·
“Rock the casbah” (Libros Certeza, Colección Mandoble, Coautor con José Mª
Serrano, 2014).
"El pentáculo francés" (Libros Certeza, Coautor con Javier Aguirre, Luis Bazán y Raúl Tristán, 2014).
"El pentáculo francés" (Libros Certeza, Coautor con Javier Aguirre, Luis Bazán y Raúl Tristán, 2014).
* "De propio por Aragón" (Libros Certeza, 2022).
* "Invierno" (ÓNIX Editor, 2025).
Poesía:
·
“Labrador
habla” (Inédito) (2002)
·
“España
de Damocles” , Fardacho ediciones, Plaquette, (2004)
* “La herida” Editorial Teleo, colección Esbozos (2016). Obra agotada y descatalogada.
Bibliografía
―“La historia de Vera en un libro” [Reseña de “Vera
de Moncayo. Memoria histórica”], El periódico de Aragón, La Crónica de Tarazona y el
Moncayo, febrero 2005.
―ROMÁN
LEDO, José Antonio, Reseña de “Vera de Moncayo. Memoria Histórica”, Barataria,
nº19, abril 2005.
―MARÍN
URIOL, Miguel Ángel, Artículo “El retorno del tiempo. A José Ángel Monteagudo”,
Barataria, nº22, diciembre 2006.
―“José Ángel Monteagudo o el acervo celtíbero” [Reseña
de “Oruña”], Barataria, n’25, diciembre 2008.
―ARCE, José Luis, “Oruña de José Ángel Monteagudo”,
Vínculo, nº 212, diciembre 2008.
―“Oruña de José Ángel Monteagudo”, La actualidad de
Tarazona y el Moncayo, abril, 2009
―YUSTA, Miguel Ángel, “José Ángel Monteagudo”,
Heraldo de Aragón, abril 2009.
―BORRÁS, Luis, “A los pies del Moncayo” [Reseña de
“Oruña”], Diario del Alto Aragón, 23 agosto, 2009.
―FATÁS, Guillermo, “Un huerto de letras repleto de frutos” [Reseña de “Cien premios búho”], Heraldo de Aragón, Artes & Letras,
abril 2010.
―AGUIRRE, Francisco Javier, “Sorpresa con dos mujeres” [Reseña del libro “Tierra Terriblas”], Heraldo de Aragón, Artes & Letras,
abril 2012.
―”José Ángel Monteagudo o la narración sorprendente”
[Reseña de “Tierra Terriblas”], Barataria, nº32, mayo 2012.
―GRACIA MOSTEO, José Luis, “En tierra extraña”
[Reseña de “Tierra Terriblas”], revista cultural Barataria, nº32, mayo 2012.
-- HERALDO, "El Pentáculo, una colección de relatos escritos a ocho manos" [Reseña de "El Pentáculo Francés"], Heraldo de Aragón, Cultura y ocio, 21 abril, 2014.
-- HERALDO, "El Pentáculo, una colección de relatos escritos a ocho manos" [Reseña de "El Pentáculo Francés"], Heraldo de Aragón, Cultura y ocio, 21 abril, 2014.