JOSÉ ÁNGEL MONTEAGUDO MARTÍNEZ

Escritor (Zaragoza, 31-diciembre-1969)

Cursó estudios de Formación Profesional 2º Grado en Salesianos- Zaragoza y de Geografía e Historia en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
Secretario de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro (periodo 2004-2018). En la actualidad forma parte de la Junta Directiva como vocal de la misma.
Director de la revista literaria y cultural BARATARIA (durante el periodo 2007-2016), publicación con más de 30 años de antigüedad.
Miembro de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro y de la Asociación Aragonesa de Escritores, con la que participa dando charlas y conferencias. Dirige el blog de los Amigos del Libro, forma parte de diversos jurados literarios, y participa en revistas culturales y literarias de ámbito nacional. 

PUBLICACIONES

"VERA DE MONCAYO. MEMORIA HISTÓRICA". Institución "Fernando el Católico" (2005).
"ESPAÑA DE DAMOCLES". Poemario, plaquette. Fardacho Ediciones (2005).
"ORUÑA". Libros CERTEZA (2008).
"DUCHA ESCOCESA" (Antología). Libros CERTEZA (2008).
"CIEN PREMIOS BÚHO". Editorial DELSAN (2010).
"TIERRA TERRIBLAS". Libros CERTEZA, colección Cantela (2012).
"ROCK THE CASBAH". Libros CERTEZA, colección Mandoble (2014). Coautor junto a José Mª Serrano.
"EL PENTÁCULO FRANCÉS". Libros CERTEZA (2014). Coautor junto a Javier Aguirre, Luis Bazán y Raúl Tristán.
"LA HERIDA". (poemario) Editorial Teleo, colección Esbozos (2016).
"EL PUÑAL Y LA HERIDA"/ "LE POIGNARD ET LA BLESSURE". Ónix Editor. Poemario edición bilingüe español-francés (2018).
"DANCES Y AURORAS DE VERA DE MONCAYO". Institución "Fernando el Católico" (2021).

Ensayos-artículos-estudios

"La generación aragonesa poética del 65", Asociación Aragonesa de Escritores, Criaturas Saturnianas, número 6 (2007).
"Los hermanos Bécquer; vecinos de Vera [de Moncayo]. La mirada costumbrista en los parajes de una villa aragonesa", Asociación  Aragonesa de Escritores, Criaturas Saturnianas, número 8 (2008).
"Miguel Hernández; la poética trágica del compromiso. (Inflexión y cardinalidad del poeta), Asociación Aragonesa de Escritores, Imán, número 3 (2010).
"Manuel Pinillos (1914-1989): la poética del desarraigo existencial", Asociación Aragonesa de Escritores, Imán (2014).



José Ángel Monteagudo (Zaragoza, 1969) es un escritor español.

Desde el año 2005, publicación de su primer libro, se revela como uno de los autores más brillantes e imaginativos de los últimos años en las letras aragonesas. Un escritor reconocido por su clase literaria y que siempre dota a sus obras de calidad y de una prosa de sentido lírico, cuidada y densa, buscando las palabras exactas para el momento narrativo adecuado.

Con “VERA DE MONCAYO. Memoria Histórica”, editado por la Institución Fernando el Católico (2005), inicia una brillante trayectoria en el mundo literario. Una obra de más de tres años de intenso trabajo de archivo y recopilación de documentos. Un libro en el que confluyen ensayo y narración, una obra imprescindible para entender las tradiciones e historia del pueblo moncaíno y que ofrece esenciales documentos de archivo [Carta de población de Blasco de Huesca (1162), donación de la villa de Vera al monasterio de Veruela por el rey de Aragón, Alfonso II (1172), carta Puebla de Vera de Moncayo (1368), acta de consagración de la iglesia del monasterio de Veruela, bendición de la iglesia parroquial de Vera de Moncayo (1544)], un libro que demuestra la importante capacidad del autor para crear obras que conllevan calidad y dedicación.

Con su libro “ORUÑA” (2008), el autor nos lleva a los territorios brumosos de Iberia donde celtíberos y romanos luchan enconadamente, unos por defender su territorio y los otros por conquistarlo. El autor traza dos historias paralelas y se sirve de las crónicas del historiador romano Apiano para hilvanar una bella historia con un final épico, todo ello trufado con  los poemas (de aroma arcaizante) que cita el protagonista y con importantes datos sobre el yacimiento celtíbero. 
Cita en una de sus críticas el escritor Luis Bazán Aguerri: "En Oruña no se ha construído una novela histórica, no. En Oruña, de la historia, se ha contado otra historia; la desconocida tras siglos de olvido; ese olvido que encamina y empuja a cometer continuamente los mismos errores. El acercarnos a los hechos partiendo de tres puntos distintos (con el punto de vista del narrador serían cuatro), logra José Ángel Monteagudo una obra en relieve al superponer los planos en un complejo diseño arquitectónico (que parece sencillo, pero no lo es), además de cuidar (como si dirigiese una pieza teatral), el movimiento secundario del que no se habla, pero que está ahí, dándole perspectiva incluso al paisaje, porque no debemos olvidar que, como buen conocedor del paisaje preromano donde transcurre la obra, se convierte en el cicerone ideal y nos sube y nos baja por laderas inaccesibles y nos hace beber del agua fresca de los manantiales del Moncayo (mil veces hollado y siempre virginal), nos pasea por las calles de la Oruña perdida y nos muestra por unos instantes el marco Becqueriano con la inconfundible Cruz Negra, y vislumbramos con él los viejos bosques ya desaparecidos. 

Hay un aspecto que debe destacarse en ORUÑA: los ensamblajes de las distintas partes. No podemos usar aquí el lenguaje informático de cortar y pegar porque sería quitarle valor a lo que realmente ha conseguido el autor. Es mucho más correcto decir que ha usado el bisturí con precisión. Ha terminado cada apartado en el punto exacto. Y ha cosido nervios, venas y masa muscular donde y como se debe hacer, conectando, así, la realidad a la ficción lejana, y la ficción lejana a la ficción cercana: todo un logro. Bosquejo de ensayo, novela corta y narración brevísima; un tres en uno que facilita el conocimiento e invita a saber". 
Más reseñas de reconocidos autores literarios (Luis Bazán, Gracia Mosteo, José Luis Arce, Marín Uriol, Luis Borrás), certifican la calidad e interés de este libro.

Participa en la antología “DUCHA ESCOCESA” (2008), libro dedicado a la memoria del escritor Román Ledo. Elabora (junto a José Luis de Arce) el libro “CIEN PREMIOS BÚHO” (2010), un arduo trabajo que recoge los cien premios dados por la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro desde su creación hasta el año 2009, incluyendo la glosa que se leyó en su día para la entrega del galardón así como una breve reseña del autor o institución que recibió el premio.
Es autor del comprometido poemario-plaquette “ESPAÑA DE DAMOCLES”(2004), que intenta aportar una visión general de España y sus gentes. España como palabra desvirtuada y “país de países” de alma errante, y sus gentes como catalizadoras de sus males y virtudes. Autor de los celebrados ensayos: "La generación poética aragonesa del 65" (2007), "Los hermanos Bécquer; la mirada costumbrista"(2008), "Miguel Hernández; la poética trágica del compromiso (inflexión y cardinalidad del poeta)"(2010).

Comprometido con la cultura y el ámbito del libro, entra a formar parte de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro colaborando con sus miembros en las diversas actividades que se llevan a cabo, siendo elegido Secretario General de la misma en el año 2004, cargo que desempeña durante 14 años. Actualmente forma parte de su Junta Directiva.
Director de la revista cultural y literaria aragonesa BARATARIA (desde el año 2007 hasta el año 2018) , publicación con más de 30 años de antigüedad a sus espaldas.

La aparición de su libro “TIERRA TERRIBLAS” (2012), editorial Certeza, fue celebrada como una de las sorpresas literarias de la temporada, narrativa apartada de la previsibilidad y que nos enseña nuevos caminos. Un libro imaginativo y brillante abierto al humanismo como concepto y al pensamiento como valor, de imprescindible lectura. Un libro arriesgado en el fondo y en la forma; no se trata de una narración lineal al uso sino que imbrica sucesivos relatos que utilizan como nexo entre ellos una idea, un pensamiento o una reflexión, utilizando un escenario o territorio común.

Destaca del mismo el escritor Javier Aguirre: "la sutileza del espíritu, la capacidad de sorpresa, la magia de la palabra y de la sugerencia. Es un libro para las ocasiones que permiten llegar al fondo de las cosas, de su significado, de su compleja simplicidad. Los cuatro caminos para alcanzar el sentido de lo absoluto confluyen en el sendero que va de la Ciudad Niebla a Puerto Valdorno, emblemáticos destinos para quien aspira a un disfrute de la literatura de gran calado, aquella que da espacio al humor inteligente, a la referencia erudita, al gozo vital".  

 Reseña el escritor y crítico literario Gracia Mosteo: "Un libro donde los fantasmas de Vázquez Prada, Pío Baroja, Bob Dylan o Román Ledo, deambulan por los caminos de un mundo de papel e ironía arrastrando sus bolas de hierro y filosofando en zapatillas sobre la vida y su espejo cóncavo, la literatura. De esta forma, cuando abrimos el libro entramos en un mapa ensoñado donde no falta la emisora de radio, el café (Puerto Valdorno), su periódico (Diario de las Terriblas), la música (el rock & roll), su circo literario y hasta sus corridas no precisamente de toros, pero tampoco de las otras, que no hace falta ser sicalíptico sino imaginativo; un plano, decía, lleno de trampantojos, simulaciones, pirados y farsantes, que el autor y sus personajes (los agriescritores) transitan y desenmascaran a golpe de disparate, paradoja y contrasentido; un mapa narrativo y conceptual pero también heterodoxo, sin trama ni argumento, dibujado en dobladillos que son compartimentos estancos como aquellos mapas de piratas en trozos; un libro delirante que es narración, ensayo e incluso a veces poesía".

Muchos autores y críticos han certificado la importancia y valor de este libro (Javier Aguirre, Cancer Campo, Gracia Mosteo, Lozano Gari, Mª Dolores Tolosa...) 

En el año 2014 el autor publicó dos nuevos libros. "Rock the casbah", escrito al alimón junto al escritor José Mª Serrano, nos sumerge en una sugerente lectura y nos traslada a acciones y mundos que surcan los escenarios atemporales de la imaginación. La historia nos impregna de los aromas literarios de Bécquer y Wilde en un libro basado en los valores de la amistad que se finaliza magistralmente con un sorpresivo final.

 "El pentáculo francés", escrito entre cuatro escritores (junto a Javier Aguirre, Luis Bazán y Raúl tristán), cultiva el arte del inicio, la continuidad y la conclusión partiendo de la inspiración ajena, utilizando un método de trabajo compartido y en el que los autores se retan recíprocamente a imaginar, a sugerir, a deducir y a seducir. Son cuatro relatos que comparten Francia como escenario común: cada cual comenzaría uno de los relatos, continuaría dos y acabaría otro. El carácter enigmático, sorpresivo, misterioso y críptico de las historias generarán el título del libro; el pentáculo francés.

Con el poemario "La herida", publicada en 2016, el autor se revela como un poeta de nivel en el que expresa su conciencia crítica a través del protagonista.

En la actualidad el autor ha publicado "El puñal y la herida"/"Le poignard et la blessure" un poemario en edición bilingüe español-francés. Con quince poemas del autor y su correspondiente traducción a cargo de la catedrática de lengua y literatura Maïté Blasco, residente en Francia. El artista Javier Tramullas es el encargado de las impresionantes láminas a tinta china y de colores que ilustran el libro.




La reflexión sobre nosotros mismos y lo que nos rodea es lo que nos hace personas. La humanidad requiere de nuestros gestos derivados de esos pensamientos. En “El puñal y la herida” el atormentado protagonista pondera su oscuro devenir entre esas reflexiones y sus preguntas, atravesando las emociones del lado feliz al lado oscuro de la vida, canalizando la angustia y el  dolor íntimo hacia un paralelismo común con el mundo que vivimos. De Montauban, la ciudad tranquila, a la luminosa y eterna París, donde el hotel Montreal surge entre sus sombras como refugio del poeta ante tanto tormento interior e iniquidad colectiva, se plasma el tránsito de nuestras miserias y esperanzas.

El reconocido poeta Ángel Guinda, Premio Aragón de las Letras en 2011, es el autor del prólogo: “Unas palabras de compañía”

"El poeta, individuo antes que ciudadano, produce 
máscaras. Esas máscaras son los poemas.
Hay una poesía amable, que nos roza y se va. 
Otra que recorremos en su belleza aséptica, 
impune. Otra más que, al leerla, nos lee y nos 
escribe (nos funda); nos inquieta, nos marca y 
atraviesa el pensamiento.

A esta última se acerca la que aquí nos ocupa.

Su autor confiesa: "hoy la tormenta ha estallado 
en mi cabeza" y entona las lamentaciones de 
quien cree haber llegado tarde a su propia vida.

En París, "capital del dolor" para Paul Éluard,
sangra La herida de estos versos entre las
sombras fantasmales de Rimbaud, Lautrèamont,
Artaud...

La ciudad se endemonia, se vuelve cementerio en
José Ángel Monteagudo como Madrid fue 
cementerio para Larra.

Desde París certifica el poeta nuestra condena a
resistir en un mundo que nos recuerda el origen
torcido de la condición humana.

Lo hace cargado de amargura, que es fuente de
conocimiento. Y descarga su conciencia crítica
con expresionismo torturado, realismo existencial,
urbano, nihilista."

En este año 2021 va a publicar el ensayo "Dances y Auroras de Vera de Moncayo" por la Institución Fernando el Católico.

OBRAS

Ensayo:

·         Vera de Moncayo. Memoria Histórica”. (Institución Fernando el Católico, 2005).
·         “Cien Premios Búho” (DELSAN, 2010).
*    "Dances y Auroras de Vera de Moncayo" (Institución Fernando el Católico, 2021)


Artículos de ensayo:

·         “La generación poética aragonesa del 65”, Criaturas saturnianas (2007)
·         “Miguel Hernández: La poética trágica del compromiso (inflexión y  cardinalidad del poeta), Imán (Asociación aragonesa de escritores) (2010).
*    "Manuel Pinillos (1914-1989): la poética del desarraigo existencial", Imán (Asociación Aragonesa de escritores) (2014).


Narrativa:

·         Oruña” (Libros Certeza, 2008)
·         Ducha Escocesa (Libros Certeza, Coautor, 2008).
·          “Tierra Terriblas” (Libros Certeza, 2012).
·          “Rock the casbah” (Libros Certeza, Colección Mandoble, Coautor con José Mª Serrano, 2014). 
      "El pentáculo francés" (Libros Certeza, Coautor con Javier Aguirre, Luis Bazán y Raúl Tristán, 2014)

     
Poesía:
                    
·         “Labrador habla” (Inédito) (2002)
·         “España de Damocles” , Fardacho ediciones, Plaquette, (2004)
*   La herida Editorial Teleo, colección Esbozos (2016).
*     "El puñal y la herida"/"Le poignard et la blessure", Onix editor (2018).


Bibliografía

―“La historia de Vera en un libro” [Reseña de “Vera de Moncayo. Memoria histórica”], El periódico de Aragón, La Crónica de Tarazona y el Moncayo, febrero 2005.
―ROMÁN LEDO, José Antonio, Reseña de “Vera de Moncayo. Memoria Histórica”, Barataria, nº19, abril 2005.
―MARÍN URIOL, Miguel Ángel, Artículo “El retorno del tiempo. A José Ángel Monteagudo”, Barataria, nº22, diciembre 2006.
―“José Ángel Monteagudo o el acervo celtíbero” [Reseña de “Oruña”], Barataria, n’25, diciembre 2008.
ARCE, José Luis, “Oruña de José Ángel Monteagudo”, Vínculo, nº 212, diciembre 2008.
―“Oruña de José Ángel Monteagudo”, La actualidad de Tarazona y el Moncayo, abril, 2009
―YUSTA, Miguel Ángel, “José Ángel Monteagudo”, Heraldo de Aragón, abril 2009.
BORRÁS, Luis, “A los pies del Moncayo” [Reseña de “Oruña”], Diario del Alto Aragón, 23 agosto, 2009.
FATÁS, Guillermo, “Un huerto de letras repleto de frutos” [Reseña de “Cien premios búho”], Heraldo de Aragón, Artes & Letras, abril 2010.
AGUIRRE, Francisco Javier, “Sorpresa con dos mujeres” [Reseña del libro “Tierra Terriblas”], Heraldo de Aragón, Artes & Letras, abril 2012.
―”José Ángel Monteagudo o la narración sorprendente” [Reseña de “Tierra Terriblas”], Barataria, nº32, mayo 2012.
GRACIA MOSTEO, José Luis, “En tierra extraña” [Reseña de “Tierra Terriblas”], revista cultural Barataria, nº32, mayo 2012. 
-- HERALDO, "El Pentáculo, una colección de relatos escritos a ocho manos" [Reseña de "El Pentáculo Francés"], Heraldo de Aragón, Cultura y ocio, 21 abril, 2014.

EL PUÑAL Y LA HERIDA / LE POIGNARD ET LA BLESSURE


TÍTULO: 
EL PUÑAL Y LA HERIDA
LE POIGNARD ET LA BLESSURE

103 páginas.
ONIX EDITOR

Poemas: José Ángel Monteagudo
Traducción francés: Maïté Blasco
Dibujos: Javier Tramullas
Prólogo: Ángel Guinda
Epílogo: Francisco Javier Aguirre



EL PUÑAL Y LA HERIDA es el título del último poemario de José Ángel Monteagudo, que antes había dado a la imprenta media docena de títulos. Publicado por la editorial Onix Editor, se trata de un libro bilingüe –español y francés- con ilustraciones del artista Javier Tramullas. El puñal y la herida es la obra de un afrancesado de la mejor tradición, aquella que dio a las artes y la literatura figuras como Leandro Fernández de Moratín, Mariano José de Larra, Juan Meléndez Valdés o Alberto Lista, por no hablar de Francisco de Goya; gente culta, tolerante y civilizada. Comienza con un Prólogo del poeta Ángel Guinda que nos avisa que el “autor certifica nuestra condena a resistir en un mundo que nos recuerda el origen torcido de la condición humana”, y concluye con un Epílogo de Francisco Javier Aguirre, que habla del descenso del autor a los subterráneos de París, pero también del ser humano. Entre uno y otro, quince poemas impresionantes, desgarradores y, a menudo, duros; un paseo por lo mejor y lo peor de las calles en poemas que impresionan como "Quizá", "Prohibido escupir", "Nada que declarar", "El vino tinto", "La ventana duplicada", "Ataúdes" o "El testamento", por no citar más. Amargo y nihilista, he aquí un libro difícil de olvidar y muy recomendable.

JOSÉ LUIS GRACIA MOSTEO


  

LIBRO: "EL PENTÁCULO FRANCÉS"

http://elpentaculofrances.blogspot.com.es/
En "El Pentáculo Francés", cuatro autores (Javier Aguirre, Luis Bazán, Raúl Tristán y José Ángel Monteagudo) se reunieron y decidieron afrontar los deafíos de la geometría para demostrar que la imaginación creativa desborda cualquier realidad científica. Convinieron en escribir unos relatos en los que participaran todos, fundiendo el caudal creativo de cada uno en cuatro lingotes de solidaridad literaria. Querían cultivar el arte del inicio, la continuidad y la conclusión partiendo de la inspiración ajena, utilizando un método de trabajo compartido y retándose recíprocamente a imaginar, a sugerir, a deducir, a seducir. De este modo, en un ambiente francés, fusionando los destellos de una Cruz Cátara, los peligros agazapados en los subterráneos de Avignon, los fulgores de la noche parisina y unos enigmas familiares en la ciudad de Pau han elaborado un corpus literario que ha generado un nuevo elemento integrador, el quinto, con vida propia: EL PENTÁCULO. Esta figura de contenido geométrico y significado esotérico se ha impuesto como título del libro.

LIBRO: "ROCK THE CASBAH"


http://thecasbahrock.blogspot.com.es/
"Rock the casbah" es la confirmación de la amistad como uno de los poderosos valores de la vida. Bajo las máscaras de los personajes que se suceden en este relato, se encuentra una historia arrebatadoramente divertida, tierna a veces, irónica otras, que nos sumerge en  una sugerente lectura y nos traslada a acciones y mundos que surcan los escenarios atemporales de la imaginación.

Son los protagonistas de esta historia, Cleóbulo de Lindos y Antoine Clè du Soleil, quienes nos impregnan de los aromas literarios de Bécquer y Wilde, haciéndonos partícipes a los lectores de sus avatares, paseando por sus vidas y obras junto con otros divertidos personajes. Pero son los padres literarios de esta historia, Asif y Najman, quienes toman el pulso narrativo y nos hacen comprender el verdadero significado, el valor y la trascendencia que emana este "Rock the Casbah". No hay ternura ni humanidad en el fanatismo; quizá la amistad sea el antídoto necesario para combatirlo.

LIBRO: "TIERRA TERRIBLAS"

Foto original de Ana Villalba

























"Un libro raro, excéntrico, misceláneo, posmoderno...
Cuando abrimos el libro entramos en un mapa ensoñado. Un libro delirante que es narrativa, ensayo e incluso a veces poesía."
José Luis Gracia Mosteo 
(Escritor y crítico literario)

"Tras recorrer pausadamente sus cinco caminos he teñido mis botas con el sabio polvo de esos senderos. Este pequeño-gran libro es un regalazo que nos ofrece Monteagudo. Desde el punto de vista literario es una gozada tal y como lo ha ido construyendo, dando la talla en todo momento..."
Jesús Cancer Campo (escritor)


"Destaca la sutileza del espítiru, la capacidad de sorpresa, la magia de la palabra y de la sugerencia. Es un libro para las ocasiones que permite llegar al fondo de las cosas, de su significado, de su compleja simplicidad. Para quien aspira a un disfrute de la literatura de gran calado, aquella que da espacio al humor inteligente, a la referencia erudita y al gozo vital."
Francisco Javier Aguirre (escritor)

 "He disfrutado mucho con su lectura, me parece una pequeña joya, sus figuras surrealistas e irónicas son un bálsamo para el espíritu."
Mª Dolores Tolosa (escritora)


"Sorprendente, imaginativo, brillante, podrían ser varios de los calificativos de este libro. Con historias maravillosas, desenlaces inauditos y con una prosa de sentido lírico, cuidada y fresca. Libro abierto al humanismo como concepto y al pensamiento como valor. Libro de largo recorrido, diferente y con un sabor de lectura imprescindible"
Revista literaria Barataria, nº32.

LIBRO: "VERA DE MONCAYO. Memoria Histórica"

Libro: "VERA DE MONCAYO. Memoria Histórica".Editorial: Institución Fernándo el Católico (año 2005).

Un libro imprescindible para conocer la historia y las costumbres de la villa de Vera de Moncayo (Zaragoza). Libro con prólogo del escritor José Antonio Román Ledo y que consta de seis partes definidas:
A la vera de:
-la historia (toponimia, escudos, habitantes, alcaldes, Veruela, Oruña...)
-la vida (fuentes, agua, castillo, parroquia, párrocos desde 1546...)
-del surco (Río Huecha, régimen de riegos, campo, cabaña...)
-de la tradición (Motes, Fiestas, Dance, paloteado, los Bécquer...)
-del espíritu (Peirones, la Aparecida, cofradías, Virgen Veruela...)
-de lo popular (Aromas y sabores, la Culeca, leyendas y cuentos...)

Imprescindible anexo de documentos en los que consta:

-Carta de población de Blasco de Huesca (1162)
-Donación de la villa de Vera al monasterio de Veruela por el rey de Aragón, Alfonso II (1172).
-Carta Puebla de Vera de Moncayo (1368).
-Acta de consagración de la iglesia del monasterio de Veruela.
-Bendición de la iglesia parroquial de Vera de Moncayo (1544).

"Un libro en el que el autor ha consultado fuentes sin tasa de tiempo y esfuerzo, ordenado y sintetizado la sustancia histórica que ha aderezado con la sal de su memoria viva para lograr una obra de divulgación, ágil y amena, que ilusione a los del lugar y atraiga a los de fuera. Propios y extraños necesitaban de esta aproximación."
José Antonio Román Ledo (Escritor)

LIBRO: "ORUÑA"


Oruña es la narración de un pasado mítico atractivamente evocado; está contada con un español modulado y frecuentemente lírico; un español que se ajusta al argumento y donde cabe destacar los poemas intencionadamente arcaizantes y el aroma épico de una trama que engancha...   
(J.L. Gracia Mosteo. Escritor y Crítico literario de ABC y Heraldo de Aragón)


Entre tanto seudo–cuento y tanta novela mala, jaleadas, eso sí,  por corifeos organizados,  surge a veces un libro sencillo y llano, directo, fresco y poderoso de contenido. Este es el caso de “ORUÑA”, relato corto que recrea la gesta de los celtíberos que poblaron el somontano del Moncayo... De lectura amena, se completa la historia con la inclusión entre capítulo y capítulo de algunos poemas de gran fuerza expresiva, que revelan la calidad de la madera literaria que derrocha este escritor que promete... 

(D. José Luis de Arce. Escritor).
  
Monteagudo, en Oruña, da un vuelco en el planteamiento de cómo deben contarse las cosas, en el cómo hacer llegar al lector lo que sucedió y hacerlo creíble. Bosquejo de ensayo, novela corta y narración brevísima; un tres en uno que facilita el conocimiento e invita a saber...  
(Luis Bazán. Escritor y profesor)

José Ángel Monteagudo cuenta la historia como un profesor que se enfrenta a una clase de adolescentes apáticos. Hábil y apasionado, mezclando arqueología y epopeya… […]. Y de la mano de personajes contemporáneos con los que nos podemos identificar nos llevará caminando con el recuerdo de Bécquer hasta las ruinas de la antigüedad. Y desde allí, sentado en una tapia de piedra ruinosa, levantará con sus palabras los muros y fosos de “Oruña”
 (Luis Borrás. Crítico literario de Diario del Alto Aragón)

Confieso con gratitud que a mí me hubiera gustado escribir ese libro tan bien llevado, con tantos datos novelados o no. Una férrea voluntad  propia de un espíritu preparado. Una voluntad que deseo de todo corazón no decaiga jamás. Nadie podía imaginar, ni el mismo Buntalos,  que un día sus restos y ofrendas, trasladarían el mito de Argos en la búsqueda infructuosa del Vellocino de oro, a un lugar privilegiado de nuestro querido Moncayo.
(Miguel Ángel Marín Uriol. Escritor)

LIBRO: "CIEN PREMIOS BÚHO"

Libro: "CIEN PREMIOS BÚHO"
Editorial DELSAN (2010).
Coautor junto a José Luis de Arce.


La Asociación Aragonesa de Amigos del Libro, uno de esos milagros como siempre debidos a un pequeño grupo de personas entusiastas, ha editado un libro que hace historia de los premios que, desde 1993 y hasta el pasado año, han ido concediendo a personas que tienen que ver con el mundo de los libros y en él han destacado por su entrega y generosidad. Coordinado por José Luis de Arce y José Ángel Monteagudo y editado por Delsan, recoge semblanzas y biografías de toda esa legión de escritores y periodistas, ilustradores, editores, impresores, libreros, bibliotecarios, promotores, instituciones, ferias… Algunos nombres tristemente desaparecidos (Inocencio Ruiz, Luis Horno, Alfonso Zapater, José Antonio Román Ledo, Ana M. Navales) y otros ya en el “senado” del grupo (José Alcrudo, Rosario Parada, Rosendo Tello, Joaquín Lomba, y otros), presiden una nómina realmente muy notable. No sobra nadie, faltan aún algunos, y tiempo habrá, esperemos, para cumplir con esos sencillos, simbólicos, oportunos agasajos. Que la sociedad civil sabe, cuando quiere, reconocer bien los méritos (Andalán, 2010).

Ha muerto un amigo, Ricardo Vázquez Prada


Esta es la noticia que nunca desearíamos escuchar, la de la muerte de un amigo, pero irremediablemente la vida desemboca en esta aparente muerte. Aparente porque Ricardo vivirá en nuestros recuerdos y sobre todo en nuestras conciencias. Hombre de cultura arraigada, humanista con toda la amplitud del concepto y la palabra, hombre amigo de sus amigos, siempre dispuesto a ayudar, a dar y aceptar consejos, enorme periodista, notable escritor, gran persona, y hombre íntegro hasta sus últimas consecuencias.

Nunca imaginé que estaría la nochebuena despidiendo a un amigo cuando todos nos felicitamos y nos deseamos salud y buenos augurios para estos días y el próximo año. Juntos llevamos adelante muchas charlas y proyectos, otras dolorosamente se han quedado en el tintero, pero siempre recordaré su fina ironia, su talante culto y afrancesado, la socarronería de vez en cuando, el humor destilado en cada una de sus conversaciones, el ser y el saber estar...


Nuestra última conversación fue pocos días antes de entrar al quirófano, a raíz de uno de sus libros que reseñé en la revista Barataria, "Un sendero entre las hayas"; " José Ángel, macho, lo has clavado. Eso mismo que escribes en tu reseña es el concepto y el ser del libro, es lo que quería expresar. Cuando quieras hablaremos sobre él en profundidad". Desgraciadamente no ha habido tiempo material. Me habló de escribir un artículo para la última revista de la Asociación Aragonesa de Escritores de la cual era director, "Imán", que se quedó en el tintero y en la que me comentó: "En la línea del que escribiste con Miguel Hernández, que es excelente" y la verdad es que no creo que tuviese tanta excelencia sino que profesábamos ambos un verdadero amor por el poeta alicantino, y por Camus, y por Poe, y por Vian... y por tantos y tantos autores que nos entusiasmaban. Y comentabamos asuntos varios respecto a las revistas culturales desde nuestra posición de directores de Imán y Barataria , revistas culturales del panorama aragonés que intentábamos llevar adelante con dignidad y calidad.
Su última colaboración, además, fue para la revista Barataria de los Amigos del Libro. Versaba sobre el escritor y su compromiso y en él deja claro que el escritor "debe comprometerse, en mayor o menor medida, con las luchas y afanes de su tiempo". Un pequeño orgullo que siempre llevaré dentro.
Y cuántas conversaciones en la noche... Hubo muchas pero recuerdo sobre todo una junto a Gracia Mosteo y Miguel Ángel Yusta en una terraza cercana a la Calle Cádiz, en Zaragoza, entre procesiones de semana santa, disertando sobre lo divino y lo humano, la religión y sus males, el ateismo profeso, la cultura y sus faltas y deberes, la literatura -amor común profesado por todos nosotros- y sus componentes, la presunción y el ego que desembocan en la falta de humildad de muchos personajes del ámbito de las letras, y sobre todo de la amistad... esa que esta noche buena (maldita paradoja) echo en falta mucho más con la pérdida de Ricardo.
Descansa en paz, amigo, allá donde te encuentres. Pero recuerda que siempre estarás junto a nosotros, tus amigos y colegas, en nuestro recuerdo perpetuo. Hasta siempre.

III CONCURSO NACIONAL DE MINI RELATOS DE LA AAE.

El pasado 9 de junio, en la Biblioteca de Aragón (Zaragoza), tuvo lugar la entrega del premio de Microrrelatos del Blog de la Asociación Aragonesa de Escritores, cuyo galardón recayó en el escritor Diego Chozas.

Al acto asistieron el jurado formado por los escritores; María Frisa, Amadeo Cobas, Miguel Carcasona, Jose Ángel Monteagudo y Ángelica Morales. Manolo Forega, secretario de la AAE, resaltó la masiva participación de la convocatoria. Tras la entrega del premio, se leyó el relato.



Jurado literario del II Concurso relatos cortos de la Tertulia Albada

El jurado del II Concurso de relatos cortos que organiza la Tertulia Albada estuvo formado por los escritores de la AAE, Ricardo Vázquez Prada, Emilio Quintanilla y José Ángel Monteagudo.
El 1º. premio fué para Rosa Burguete, también ganadora del I Concurso de Relatos Cortos el año pasado, el 2º premio recayó en Mariano Vara (foto anexa), el tercer premio en Fernando Gracia y el cuarto premio sobre Pilar Burguete. Enhorabuena a los premiados.
Para más información:







Conferencia de José Ángel Monteagudo sobre Miguel Hernández





El pasado 4 de febrero (2010), José Ángel Monteagudo impartió una charla sobre el poeta Miguel Hernández en este año 2010, Centenario del nacimiento del poeta alicantino.


El acto fue presentado por Dª Ana Valdivieso, Presidenta de la Asociación de Mujeres Mª Moliner, entidad organizadora de la conferencia.


José Ángel dio un repaso a la vida y obra del autor, ofreciendo unos interesantes videos además de recitar algunos de los poemas más famosos de Miguel Hernández; "El herido"o las "Nanas de la cebolla", complementaron a la perfección la exposición del escritor aragonés.


El salón de actos de la Casa de la Mujer, lugar donde se celebró la conferencia, estuvo lleno de público. Al final de la conferencia se hicieron comentarios y preguntas al escritor sobre la figura del poeta, y se entablaron interesantes conversaciones sobre una de las figuras literarias españolas más significativas del siglo pasado.
M.C.




Entrevista de la Asociación Aragonesa de Escritores a José Ángel Monteagudo


Hoy ha salido publicada en el Blog de la Asociación Aragonesa de Escritores una divertida entrevista que le ha hecho la directora y coordinadora del mismo, Angélica Morales, al escritor José Ángel Monteagudo.

Seguro que vais a disfrutar de la misma y conoceréis aspectos desconocidos del autor que os sorprenderán. A continuación os la ofrecemos.
ASOCIACIÓN ARAGONESA DE ESCRITORES
ENTREVISTA A JOSÉ ÁNGEL MONTEAGUDO
Por Angélica Morales



1-. Así que infancia con los Salesianos, ¿tiene usted alma de mártir? ¿O es que para ser rebelde es necesario abrazar antes una fe de quita y pon?

En realidad toda mi vida estudiantil, excepto la etapa universitaria, anduvo rodeada de curas y monjas; preescolar en las Josefinas, EGB y FP en Salesianos Zaragoza. Uno puede ser rebelde por muchas o por ninguna causa (como el Dean), no creo en la fe como la primera virtud teologal que defiende la iglesia sino más bien la tomo como la acepción de confianza; por eso mi fe no es de quita y pon, sino íntegra en todo aquello que realizo. La misma adolescencia en la mayoría de los casos es la rebeldía pura y así me la tomé yo. También le diré que los curas Salesianos que yo conocí eran de otra pasta que la del cura retrógrado e inquisitorial que suele habitar en muchas sotanas, y si le digo la verdad las únicas tortas que vi en clase y los reglazos que un servidor llevó en las manos fueron de profesores seglares.
También le digo –ya en FP– que quedaba raro escuchar el “Salve” de La Polla Records, y andar a vueltas en un colegio de curas. Creo que al final los extremos se necesitan.

2-. Nos comenta que en su juventud se decantaba por las lecturas imposibles, ¿lo hacía por voluntad propia o para fardar ante sus amistades?. Haga memoria y comparta con nosotros algunos de aquellos libros seductores.

Nunca me costó leer. Cogí el hábito muy temprano y, además de los tebeos de toda la vida (me encantaba el guerrero del antifaz, que aún hoy debe andar combatiendo el mal y a los infieles por Afganistán adaptándose a la época), y los libros clásicos de Verne, Blyton, etc, leía una enciclopedia de apartados (¿Dime por qué?, ¿Dime dónde está?, ¿Dime como funciona?..) que me encantaba y nutría mis ansias de aprendizaje. Empecé a leer clásicos de toda la vida, pero un libro que me cambió de verdad la visión fue “El otro árbol de Guernica” de Luis de Castresana, un libro autobiográfico poco conocido pero que fue Premio Nacional de Literatura por los años 50 y trataba de un grupo de niños vascos trasladados a Bélgica durante la guerra civil, que cuentan sus tribulaciones y vicisitudes. Lo leí con 10 años y comenzó a llevarme a otras lecturas, a interesarme por la historia e intentar comprender –o más bien aprender– que significaba la política, que era aquello de las izquierdas y las derechas.

3-. Ganador de un concurso de guitarra clásica. No me lo imagino a lo Paco de Lucía, fíjese. Ya que estamos en danza musical, confiésenos uno de sus mitos.

Aquello fue corto, tenía 8 ó 9 años (iba a 4º de EGB) y en sólo un año de clases gané el Mª Auxiliadora de mi categoría que se celebraba en el antiguo teatro del colegio Salesiano –donde actualmente están las aulas más nuevas–. A partir de aquello no sé que pasó pero perdí interés y lo dejé, a pesar de la insistencia de mi madre. Mi madre siempre se interesó por los aspectos culturales y es la que me inoculó el gusto por la lectura.
Musicalmente tendría que llenar dos folios para quedarme contento con mis referencias –más que mitos– musicales. He navegado de los Clash a Tchaykowski –como dice Gaeto Mundó en su biografía al desuso– pasando por Boney M, Dr. Feelgood, Stray Cats, Rosendo o Manzanita, escuchado los más terribles grupos punk y hardcore con el pop al uso, grupos heavies, rockers… de todas clases y colores. Fuimos una generación que no le hicimos ascos a ningún tipo de música porque nos tocó una época dorada en la que conocimos a los artistas anteriores y coincidió con la madurez creativa de los grupos del momento (muchos españoles) ahora míticos. Eso sí, siempre me gustó el punto de calidad de las letras por eso adoro a autores como Serrat, Santiago Auserón (Radio Futura), Sabina…

4-. Afirma usted que hubo un tiempo en que se hizo ferviente seguidor de una religión con nombre de boa tropical "Arconadista". ¿A qué Santico le rezaban ustedes? Arroje luz a nuestra ignorancia.

Evidentemente a San Arconada, el mejor portero del mundo por siempre jamás. El único Santo al que he visto, en directo y con mis ojitos, volar a lo infinito, parar lo imposible (aunque por una debilidad allá en París lo clavaron en la cruz del fallo los vocingleros mediáticos deportivos), amar a unos colores (los de su equipo de siempre) por encima de otros (los del dinero), y ser una persona íntegra a pesar de feroces campañas y ataques a su persona. Este sí que fue un mito de nuestra generación y tenemos como deber reivindicarlo en estos tiempos tan mediocres en todo, sobre todo en el “fúrbol”, este “fúrbol” de millones, influencias, camisetas vendidas, sociedades anónimas deportivas (malgastadoras e interesadas), y conversaciones “catedráticas” de barra de bar. Es lo que toca, nuestros abuelos eran de Ramallets, nuestros padres de Iribar, y nuestros hijos son de Iker –el Casillas, no el iluminado de los fantasmas–, nosotros éramos de Arconada. Los guantes de portero eran parte fundamental del equipo diario, junto a los libros, me los enfundaba y al patio a batallar, digo… a parar. Arrasábamos en los equipos de fútbol y a los 14-15 años quedamos campeones de Aragón de escolares.
A los 10 u 11 años yo creía que Arconada era un Dios, luego comprobé que estaban invertidos los factores; Dios era Arconada.
Je, je, creo que me he pasado un poco.

5-. Sin duda es usted una cajita de sorpresas, o un maletín de sport Billy, no sé. Háblenos de su momento "Punk". Amén de la revolución musical y estilística, ¿hubieron cambios en sus gustos literarios?

Pues le diré que sí. Estamos hablando de los 15 a los 20 años, más o menos. Pasé de la lectura meramente narrativa en la que había leído a los clásicos más clásicos; Baroja, Sender, Poe, Dumas, Bécquer, Cela, Valle Inclán, Cortazar, etc., a devorar libros de historia (de Aragón y España, medievales, la guerra civil, el franquismo, la transición…), de movimientos sociales y obreros, de arqueología… lecturas que me sirvieron posteriormente para cursar la Carrera de Historia.
Formar parte de los grupos musicales aumentó mi capacidad a la hora de desarrollar un poco más las letras y adaptar la métrica a los estilos musicales.

6-. También ha coqueteado con la radio en un programa que se llamaba "Sobremesas jamaicanas". ¿Qué tal se le daba el directo?

Eso fue una etapa muy concreta (1987). Tenía 17 años. Se hicieron unos cursos de radio en la Casa de Juventud del Casco Viejo y a raíz de eso se montó una radio pirata; “Onda Vorde”. No tengo ni idea de cómo llegamos a parar allí, supongo que conoceríamos a alguien en los ambientes que nos movíamos y fuimos a una Asamblea (allí todo funcionaba por Asamblea aunque la mitad de los asistentes no hacían ni caso) en la que tras explicar nuestras intenciones, dieron el visto bueno y comenzamos a emitir el programa. Empezamos un amigo (“Zapa”) y yo, aunque al final todo el mundo (demás amigos, compañeros de clase…) se apuntaba a venir, hasta un cura del colegio nos escuchaba todos los miércoles (para que veas tú según con qué curas). Pagábamos una cuota mensual, el “estudio” era una vieja buhardilla del Casco Viejo (calle Temple, si no me falla la memoria) y frente a la mesa de mezclas había un cartel con instrucciones de cómo huir por los tejados a la casa contigua si llegaba la policía (la controvertida y macarral UVE, los de mi edad ya saben de que hablo). Al final vino de verdad el lobo, digo la UVE, y desmanteló el equipo. Cogimos algo de soltura para expresarnos y lo pasamos verdaderamente bien.

7-.Eso de que participó en la "Quebrantahuesos", ¿es verdad o un cuento de calleja?

Tan cierto como que me está entrevistando. Siempre me ha encantado el ciclismo y la bici me servía para evadirme y hacer deporte. Era el contrapunto perfecto para los excesos del lado roquero, una forma de cuidarse un poco y no pasarse.
La famosa “Quebrantahuesos” fue en el 98, cuando “sólo” participaban 3500 personas (hoy día creo que son 10.000) y yo tenía 15 kilos menos en el cuerpo. Fue una etapa de tranquilidad, ya había pasado el furor roquero y me dedicaba más a mis labores literarias y a mi carrera universitaria. Fue un objetivo que me propuse y lo terminé a base de muchos kilómetros recorridos durante todo el año de preparación (¡más de 10.000 kilómetros, hice ese año! Sí, no sobra ningún cero) Tampoco perdonaba las noches con los amigos, pero cuando comenzabas a subir un puerto te recordaba todos los cubatas y cervezas de la noche anterior de forma inmediata e inmisericorde, por lo que decidí controlar la ingesta de brebajes. ¡Qué crueles son las rampas de los puertos de montaña!

8-.Dice que en sus inicios literarios se decantaba usted por los relatos "Sádico-líricos". ¿El orden altera su producto?

Relatos sádico-líricos fue una serie de historias que escribía para que lo leyeran los compañeros de clase. El protagonista era un tío macarra que se metía en mil historias surrealistas y, a su vez, reflexionaba sobre la vida, el mundo… Le puedo asegurar que el orden no alteraba el producto de ninguna manera. Era una época efervescente, cada uno hacía lo que le gustaba, los que dibujaban genial hacían tebeos a los que poníamos el guión, otros organizaban lecturas, otros les tiraba la fotografía, íbamos a conciertos y actos diversos, montábamos nuestros grupos musicales y actuábamos en cualquier sitio…

9- ¿Y de su vena poética, cuándo hablamos?

Pues, ya mismo. Me encanta la poesía, siempre leo algo de poesía, me evade de una forma emocionante y rápida cuando encaro la lectura de algún poemario. Tengo toda la biblioteca poética en el salón de casa, y a veces llego de trabajar y sin cambiarme, me siento en la silla más cercana y releo algún poemario que pillo a mano. Me encantan los clásicos (Machado, el 27, Hernández, simbolistas…), más que los modernos, pero no le hago ascos a ninguno. Bueno… excepto a los poetas de pacotilla, a los ridículos, a los que exponen su verborrea mental inconclusa creyendo que el lector es tonto, además de engañarse ellos mismos. A los que se creen que colgando cuatro pajas mentales en un blog y que les adulen o loen, se es poeta.

10-.La seriedad le permite adentrarse en las entrañas de revistas literarias y comienza la publicación de sus obras más destacadas. ¿De cual de sus criaturas se siente más orgulloso?

Nunca podemos decir de qué hijo nos sentimos más orgullosos. El primero tiene la excelencia de serlo, pero todos los demás aportan cosas igual de importantes; eso es si nos tomamos cada libro como algo serio y que, en teoría, intente aportar algo nuevo a nuestra trayectoria. Me revienta el autor que tiene que editar por sistema porque si no le escuece no estar en la pomada, y me da lástima el que lo tiene que hacer por decreto, digo, por contrato, pues carece de libertad.

11-.Pertenece a la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro y a la Asociación Aragonesa de Escritores. ¿Tanto asociacionismo no le lleva por la calle de la amargura?

Me lleva por otras calles que me son más placenteras; la de la satisfacción de hacer algo que me gusta, la de compartir experiencias o conversaciones con gentes afines a la actividad literaria, la de conocer a otros autores y artistas del panorama cultural, etc Todas esas calles desembocan en la Plaza del Trabajo que es lo que conlleva estar asociado y participar en las actividades y programaciones.
La calle de la amargura la atravesamos cuando se trata de alcanzar la otra plaza principal, la del tiempo que necesitamos para realizar todas esas actividades por amor a la cultura, tiempo que tenemos que repartir o quitarnos de otras actividades. El tiempo es más que oro en estos tiempos que todos marchamos tan atareados y estresados.

12-. Dirige la revista literaria Barataria. Publicítese y díganos lo bien que funciona y lo maravillosos que son sus colaboradores.

Barataria es la revista de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro, de la que soy director desde el año 2007. Intento que sea un producto digno, de calidad, sin sectarismos ni capillicas literarias, ayudando al que empieza para que vea publicado algo de su obra y disfrutando de los colaboradores de altura y ya consagrados que participan con agrado –creo–, y con la certeza de estar editando una publicación de referencia en el ámbito literario (Barataria se edita desde el año 1991). Suelo pedir trabajos inéditos como signo de exclusividad, que sea la seña de identidad de la revista.

13- ¿Qué le queda de ese escritor genial que fue Román Ledo?

José Antonio Román fue un padre, un amigo, una enorme persona, todo un carácter, un escritor fuera de serie que no atendía a modas sino a la calidad de lo expresado, y sobre todo un gran maestro del que aprendí a afrontar “profesionalmente” un trabajo literario, a cuidar las palabras, su riqueza, saber valorarlas y usarlas.
Tuve la suerte y el privilegio de disfrutarlo, de aprender de él, y sin duda crecí como escritor de forma importante y también como persona.

14.- ¿Para cuándo un nuevo libro?

En febrero de este mismo 2010 salé a la luz un libro que he preparado junto a José Luis de Arce sobre los 100 Premios Búho que ha entregado la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro. Un libro arduo que nos ha llevado tiempo y mucho trabajo. Espero que se note el resultado.
Después tengo un trabajo de relatos casi terminado y otro en marcha (una novela).

15-. Un deseo navideño que sea original. Ponga en marcha la imaginación.

Creo que no puedo ser nada original. Que 2010 nos traiga salud a todos; con salud afrontaremos todo cuanto nos venga.


Crítica de Oruña, por Luis Borrás, en el Diario del Alto Aragón

DOMINICAL LITERATURA

A los pies del Moncayo
por Luis BORRÁS

23/08/2009

Reconozco que cuando supe que "Oruña" era un novela "de romanos", arqueología y siglos antes de Cristo, me dio pereza. Nunca me han gustado las películas péplum ni me han interesado los restos arqueológicos. Soy un niño de ciudad que se crió con las series americanas de televisión de finales de los setenta y mi interés por la antigüedad no llegaba más allá de las almenas del Castillo de Loarre. En esos yacimientos que pertenecieron a pueblos y civilizaciones desa­parecidas hace miles de años yo sólo veía tapias y teatros ruinosos, piedras por el suelo y columnas que sujetaban aire. Prefería los cromos de la liga de fútbol y Los Ángeles de Charly.

Pero cuando, en el primer párrafo, la novela me situó ante un amplio ventanal desde el que se divisaba una impresionante panorámica del legendario Moncayo, cambié de opinión. Esa montaña y su viento, frío y seco, sí que lo conozco. Y con ese cebo mordí el anzuelo.
Luego, la habilidad de José Ángel Monteagudo para meterme en la historia hizo el resto. Primero me hizo sentir la curiosidad desde la ventana, materializando el pasado en un lugar visible y reconocible en el presente, lo invisible escondido entre las laderas de lo conocido, al alcance de la vista desde la terraza de casa, un misterio escondido en un lugar al que se puede llegar andando. Después me lo presentó desde los ojos de una niña, volviendo mi mirada inocente, haciéndome recuperar aquella forma de ver las cosas, aquella edad cuando la imaginación era capaz de transformar nuestra bicicleta en el caballo de un caballero medieval y a una cañapita en una poderosa lanza. "Oruña" pasó de ser una historia que hablaba de ruinas y piedras, pueblos desaparecidos y nombres extraños a convertirse en una historia de batallas y tesoros ocultos. Aventuras, batallas, héroes, guerreros y tesoros. Una oferta imposible de rechazar.
Y mi imaginación de niño pasó del recuerdo de los romanos de Semana Santa y los dibujos de "Asterix en Hispania" a "Espartaco" y el desafío de los esclavos a Roma, para acabar en la batalla inicial de "Gladiator" y el grito de Libertad de Mel Gibson en"Braveheart".

Y así, mezclando fantasía y realidad, pasado y presente, José Ángel Monteagudo me contó la aventura de un poblado celtíbero que es parte de la historia viva de la pequeña villa de Vera de Moncayo. Monteagudo cuenta la historia como un profesor que se enfrenta a una clase de adolescentes apáticos. Hábil y apasionado, mezclando arqueología y epopeya, conquista su interés partiendo de una leyenda oral que habla de un fabuloso tesoro enterrado en el monte dentro de una piel de toro que jamás se ha encontrado. Y, de la mano de personajes contemporáneos con los que nos podemos identificar, nos llevará caminando con el recuerdo de Bécquer hasta las ruinas de la antigüedad. Y desde allí, sentado en una tapia de piedra ruinosa, levantará con sus palabras los muros y fosos de "Oruña", y nos contará la historia de un pueblo y un guerrero celtíbero, nos hablará de impuestos, esclavitud y propiedades requisadas, minas y posesión, orgullo y tierra, rebelión y guerra a muerte. Victorias, traiciones, destrucción y derrota.
Y conseguirá los dos propósitos con los que escribió el libro: alentar la imaginación y alimentar nuestro conocimiento. Oruña sigue allí, a los pies del Moncayo.

Aquí tenéis la noticia en el Diario del Alto Aragón digital. Pinchad sobre el enlace para verla.







* En la foto superior carteles indicativos de la situación del cerro.
*En la foto inferior el viajero ha llevado el libro a las mismas entrañas del poblado de Oruña. Al fondo el pueblo de Trasmoz.